Más tranquilo, y feliz de regresar a la libertad, el ganadero Hugo Portillo, de 65 años, narró los detalles de las 24 horas que estuvo secuestrado por siete sujetos que, al parecer, hacen parte de una banda de delincuencia común.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
La presión ejercida por tierra y aire por las tropas de la Segunda División del Ejército, fue determinante para que los delincuentes que secuestraron a Hugo Portilla, desistieran de sus planes y lo dejaran en libertad.
Por lo menos así lo narró el ganadero, quien ayer se reencontró con sus familiares en las instalaciones de la Quinta Brigada, con sede en Bucaramanga, a donde fue trasladado desde Aguachica en un helicóptero Black Hawk.
“Eran siete los secuestradores. Yo estaba recostado en una árbol cuando empezamos a escuchar los helicópteros muy cerca. Se asustaron mucho y a los pocos minutos llegó uno de ellos desesperado, quitó una carpa que habían armado por si llovía y me dijo que me fuera, que el Ejército estaba cerca y que no querían que mi vida corriera peligro”, narró el ganadero.
Eran las 5:00 de la tarde del jueves, y Portillo, quien había sido secuestrado la noche del miércoles en la entrada de su finca ubicada en el corregimiento La Llana, del municipio de San Alberto, en el sur del departamento del Cesar, empezó su regreso a la libertad.
“Emprendí camino pero se me oscureció, sin embargo me ayudó la suerte, vi una luz y me acerqué, era un campesino, quien me dijo que ya estaban enterados de mi secuestro y que tenían la orden de ayudarme si me veían, que el Ejército estaba cerca”, recordó Portilla.
Ya cansado, después de caminar varias horas, el ganadero se sentó cerca de un árbol hasta donde minutos después, guiados por el agricultor que lo encontró, llegó el Ejército para sacarlo de la zona.
“Volví a la vida, hice tanta oración, que siempre tuve la esperanza de que todo se iba a solucionar y así fue. Gracias al Ejército por su esfuerzo”, dijo el ganadero.
El secuestro
El miércoles a las 8:00 de la noche el ganadero Hugo Portillo iba conduciendo su camioneta, y cuando se disponía a ingresar a su finca fue interceptado por hombres armados.
“Me dijeron que eran de las Autodefensas, me quitaron del volante y me pasaron para el puesto de atrás. Luego me pusieron una gorra y uno de ellos me apuntó en la cabeza con una pistola”, dijo la víctima.
Los secuestradores llegaron hasta la vereda El Pescado, situada entre San Alberto y San Martín, en el sector conocido como La Montaña y allí abandonaron la camioneta.
“Me subieron a lomo de mula por una montaña. Me decían, ‘tiene que colaborar, no se vaya a dejar enterrar, en esta montaña hay más de 30 enterrados’, me decían mientras me mostraban las armas”, recordó el ganadero.
A las 4:00 de la mañana del jueves los secuestrados, quienes ya se habían internado en la montaña, se detuvieron y armaron un pequeño cambuche para descansar.
“El desayuno fue arroz y yuca. Como estaba cansado para caminar, me dijeron que nos íbamos a quedar ahí, pero al día siguiente arrancaríamos para otro lugar”, añadió Portillo.
Finalmente tras el constante sobrevuelo de los helicópteros, el ganadero, a quien pretendían llevar hasta zona rural del municipio de Ábrego, Norte de Santander, fue liberado.
“Realizamos una maniobra terrestre y aerotransportada, de tal suerte que se presionó al grupo de captores que los obligó a que soltaran al señor para poderlo rescatar sano y salvo”, señaló el brigadier general Juan Pablo Amaya, comandante de la Segunda División del Ejército.
Los captores alcanzaron a realizar una llamada en la que intimidaron a la familia del ganadero. Quedaron de comunicarse posteriormente para hacer la exigencia económica a cambio del rescate.
Según las primeras versiones, el secuestro habría sido perpetrado por una banda de delincuencia común la cual está siendo rastreada por el Gaula del Ejército.
“En la región hay grupos de delincuencia organizada que realizan presiones extorsivas y se rotulan como Farc, Eln o como grupos de autodefensas o bandas criminales para infundir más temor, pero son grupos de delincuencia sobre los cuales estamos adelantando labores de inteligencia e investigativas en coordinación con la Policía y el CTI”, añadió el brigadier general Montoya.
















