Luz Yaneth Forero, directora nacional de la Unidad Nacional de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas habla del compromiso de buscar a por lo menos 2600 bumangueses desaparecidos.

Que una oficina de la Unidad Nacional de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas abra de manera oficial sus puertas en Bucaramanga puede tener varias interpretaciones.
Una, que hay muchas personas de las que no se sabe nada en la región; otra, que hay esperanzas de encontrarlas y, con ello, generar consuelo, dignidad, reconciliación y paz.
Y esta semana, la directora nacional de esa entidad, Luz Yaneth Forero Martínez, retornó a la capital de Santander con la buena nueva de que quienes aún no encuentran a los suyos tendrán una posibilidad de ayuda para hallarlos, porque la oficina territorial de la UNBPD —que llegó desde noviembre de 2024— ya tiene un espacio para escucharlos, ayudarlos e, incluso, integrarlos.

Podrán unirse a esa labor que ya de por sí realizan, impulsados por el afecto y las ganas de hallar a sus congéneres, ampliando así las posibilidades de encontrar a 11 mil personas en la región.
* Santander tiene 5 mil desaparecidos, Bucaramanga busca a 2 mil 600
“Estamos abriendo al público una oficina territorial de nuestro equipo. Es necesario para que el trabajo se haga bien.Este espacio no es solo para los profesionales, sino para el departamento, porque allí pueden llegar y trabajar de la mano con nuestros equipos en la búsqueda de sus seres queridos”.
¿Eso significa que tenemos mucha gente extraviada?
“Esta región nororiental del país es una de las zonas de Colombia que registra altísimos índices de personas desaparecidas. Solo en la regional, que comprende Santander y Norte de Santander, podemos hablar de cerca de 11.000 personas en nuestro universo de búsqueda.”
¿De qué manera contribuye la Unidad Nacional de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas ?
“Que las personas no tengan que estar tocando puertas en distintas instituciones del Estado sin saber quién les va a dar una respuesta efectiva. Solo en Santander, por ejemplo, tenemos casi 5.000 desaparecidos, y aquí en Bucaramanga y su área metropolitana estamos hablando de más de 2.600 personas desaparecidas.El agravante es que nunca se va a conocer —y nunca se ha conocido— la cifra exacta de las personas que desaparecieron en contexto”.

Pero eso no significa que sean personas que estén muertas...
“Sé que no hay precisión porque muchas personas ni siquiera quieren contar que tienen un ser querido desaparecido. Porque la desaparición se trata con estigma, con miedo.”
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En Barrancabermeja hubo una excavación reciente. ¿Ya tienen datos?
“Pudimos recuperar un número importante de cuerpos. Entre ellos, una persona de la Fuerza Pública que desapareció hace muchos años. Es el resultado del trabajo juicioso y riguroso, investigativo, de la entidad para buscar a los desaparecidos.Pero también es parte de lo que decimos: del fragor de la guerra, de personas que han muerto en el conflicto.Todas, todas las desapariciones que atiende esta entidad hacen parte de personas que desaparecieron en el marco del conflicto armado, y cuya fecha de desaparición se registra antes del 1 de diciembre de 2016”.
¿Está identificado?
“Todavía no se sabe quién es. Hay un indicio sobre cómo se llega al sitio y una orientación clara de la identidad. Nosotros hacemos todos estos análisis, que son intervenciones integrales que requieren del abordaje antropológico, médico, a veces odontológico, y en muchos casos, cuando eso no es suficiente, debemos recurrir a la prueba genética para corroborarlo. Tenemos una muy buena orientación de la identidad”.
¿Aparte de una persona que fue identificada plenamente, hay alguna otra noticia para las familias sobre los cadáveres de la Operación Berlín?
“Ese es un caso muy importante, porque en efecto hicimos esa entrega recientemente. Pero muchos de los cuerpos que recuperamos en el cementerio de la Operación Berlín también están en proceso avanzado de identificación”.
¿Cuántos fueron?
“Pues el dato no lo recuerdo con precisión. Nos falta la última fase. En ese cementerio en particular esperamos recuperar alrededor de seis a siete cuerpos más”.
Hice una denuncia hace 24 años sobre el Mirador del aeropuerto... ¿Qué se sabe?
“El equipo de Santander adelanta investigaciones alrededor de ese caso, juntando información, recolectando más datos que nos ayuden a tener claridad sobre lo que allí pasó.Estamos articulados con la Fiscalía, que incluso ha recuperado algunos cuerpos”.
¿Qué pasa con el impulso a la identificación en Colombia?
“Nosotros nos asociamos para impulsar las acciones de identificación, sobre todo a través de nuestro trabajo comunitario y desde la centralidad de las víctimas que tenemos como entidad.Tratamos de localizar a las familias de esas posibles víctimas de ese lugar, recoger el mayor número posible de muestras biológicas, para desarrollar los perfiles genéticos y poder acelerar la identificación. Ese es el trabajo puntual que estamos haciendo en el caso del Mirador, y no descartamos que hacia el segundo semestre del año, con el avance de la investigación, podamos hacer algún tipo de intervención”.

¿Tienen cifras?
“Hay gran incertidumbre, sobre todo por las condiciones del lugar. Ha cambiado muchísimo. Es de una profundidad importante. Las transformaciones que han tenido los terrenos, la geografía con el paso de los años, la vegetación...Eso termina haciendo muy complejo poder acercarse a un número exacto de cuántas fueron las personas que pudieron haber sido arrojadas allí”.
¿Qué personas son?
“Para la Unidad, en particular, hay una visión muy amplia de lo que significa el conflicto armado.Sí, porque eso determina el alcance y la intervención de la Unidad, por ser una entidad humanitaria, extrajudicial.En Colombia, el conflicto armado terminó permeando la vida social, la vida de las ciudades, la vida de los campos... los territorios. Más que la judicialización de los responsables, lo que buscamos es que esos hallazgos ayuden a aliviar el dolor y el sufrimiento de las víctimas”.

















