Rubén Franco Rodríguez, conductor que perdió la vida tras caer a un abismo, será despedido por sus seres queridos en la Basílica Nuestra Señora del Socorro.

Publicado por: Redacción Judicial
Familiares y allegados de Rubén Franco Rodríguez se preparan para darle el último adiós este 01 de Mayo, luego de que perdiera la vida en un trágico accidente de tránsito al caer por un abismo.
El cuerpo del conductor será velado en la Basílica Nuestra Señora del Socorro, donde se llevarán a cabo las honras fúnebres. Posteriormente, sus restos serán trasladados al Parque Memorial Los Sauces, donde se realizará el sepelio. Le puede interesar:
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A través de redes sociales, una de sus hijas compartió un mensaje en el que le dejó unas últimas palabras: “Te amaré eternamente, angelito mío. Descansa en paz”.
Así ocurrió el accidente en el que murió el conductor al caer por un abismo
Por un abismo de 180 metros rodó el santandereano Rubén Franco Rodríguez en su camión cisterna, de placa TTT-339, justo en el sector de Ramal del municipio de Cepitá, en las entrañas del Cañón del Chicamocha.
Los golpes con las múltiples piedras de este terreno árido propiciaron un inminente incendio que pudo ser peor si en el trayecto el tanque no se hubiera desprendido.
La cabina de aquel vehículo, con Rubén Franco adentro, avanzó 40 metros más al abismo. Su cuerpo quedó a salvo de las llamas. Permaneció aprisionado entre las latas por al menos media hora mientras seis unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Aratoca se encargaban de deformar el metal del camión.
La cisterna, por fortuna, no explotó. Organismos de socorro confirmaron que la mayor parte del combustible era ACPM, por lo que la deflagración no alcanzó a destruir ni siquiera una hectárea del bosque seco del cañón. La columna de humo que alertó a los conductores desapareció en 20 minutos, cuando los bomberos extinguieron las llamas.
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La muerte de Rubén Franco Rodríguez aún es un misterio para las autoridades. Los conductores que atravesaban el imponente paso de Pescadero alcanzaron a darse cuenta cuando el santandereano descendió del vehículo, tomó una fotografía, se persignó y subió nuevamente al camión.
















