Amigos de Jhon Jairo Gamboa Ojeda revelaron la razón de la riña en Cuadra Play. Este lunes en la tarde realizaban la necropsia en Medicina Legal para determinar la causa del deceso del ingeniero. Expertos dicen que la incultura está desbordada.

Riñas, sexo en las aceras, altos niveles de ruido, un joven con el rostro desfigurado por el accionar de dos integrantes de la ‘seguridad’ de la cuadra... un muerto. Además: ¿Quién era Jhon Jairo Gamboa, el hombre asesinado en Cuadra Play?
Hay ecos de la campaña de 2023, con promesas de estructuración de medidas de control e imposición de autoridad, en una cuadra otrora pacífica, residencial, tranquila. Pero la muerte del ingeniero Jhon Jairo Gamboa Ojeda, de 42 años, en desarrollo de un reclamo que de manera infortunada se desenlaza allí, tiene que poner a pensar en serio qué hacer con esa franja que pareciera salida de control.
Mientras caía un diluvio sobre la ciudad ayer en la tarde, un grupo de médicos forenses realizaba la necropsia de Gamboa Ojeda, para determinar el camino a seguir por la Fiscalía contra quien activó el artefacto que le causó el deceso al ingeniero. Tendrán que precisar si se trató de un homicidio preterintencional o qué otra calificación merecería el uso de un arma “no letal”, como el taser, cuyo porte y manipulación, además, está regulado por las autoridades en Colombia.
Sí, un choque eléctrico sería la causa de muerte; por lo menos eso dijeron los amigos de Jhon Jairo, reclamando por la indiferencia de quienes lo veían convulsionar —sin saberlo— en el estertor de la muerte.

‘Cultura traqueta’
Gonzalo Ordóñez Gómez, psicólogo, profesor de la UIS, investigador de la cultura ciudadana y miembro de la Fundación PARTICIPAR, asegura que la ‘normalización’ de la violencia y la cultura ‘traqueta’ —“el insulto, la descalificación”— están valorados desde el colegio, y no le paramos bola al valor positivo de la no violencia, que nos está conduciendo a la ley de la selva como sociedad. Se recomienda: La otra versión del asesinato del ingeniero Jhon Gamboa en Cuadra Play
Virginia Gutiérrez de Pineda identificó la identidad cultural masculina en Santander basada en la grosería, la agresividad, la violencia y la expresión de que la vida no vale nada, y de que el honor es jugarse la vida como sea para defender el honor del macho santandereano.
“Es imposible que sigamos siendo tan primitivos, tan faltos de cultura. La gente se está matando como si esto fuera el oeste; ¡qué horror!”, se lamentó.

Zona rosa de la calle 33 controla
Julio Acelas, historiador y politólogo, director del Observatorio Ciudadano de Santander, aseguró que “después de todo tipo de intervenciones, reuniones, alertas, campañas, etc., la alteración de la tranquilidad y los riesgos continúan o se agravan en Cuadra Picha, para quienes van a allí exclusivamente a divertirse”.
“En cambio, la zona de rumba de la calle 33 y 34 entre carreras 31 y 33 es una experiencia de contención, y prevención de las riñas, los escándalos y los delitos. Funciona. Allí se presenta mucho más afluencia de gente a rumbear los fines de semana, los negocios -bares y discotecas- son casi tres veces más y desde hace tiempo y no conocemos ni de muertos ni heridos ni de peleas ni delitos masivos. ¿Qué pasa allí? Los propietarios de los bares han conformado un esquema de seguridad privada, que va más allá de una fuerza de choque; previene, mitiga, controla. Coordinan con las autoridades y funciona”, aseguró.
















