El señalado agresor escapó antes del arribo de las autoridades, sin embargo ya estaría identificado.

Publicado por: Redacción Judicial
Una discusión habría sido la antesala del último crimen registrado en Villa del Rosario, Norte de Santander, cuyo presunto responsable no ha sido capturado, pero ya está identificado por las autoridades.
Hacia las 12: 15 a.m. del jueves, 7 de agosto, se desató el altercado que acabó con la vida de Alejandro Almeida Orozco al interior de un billar, ubicado en la esquina de la carrera 15 con calle 27A del barrio Colinas de Vista Hermosa. Puede leer: Hombre de 61 años murió electrocutado mientras trabajaba
Almeida Orozco, por motivos que son materia de investigación, sostuvo una fuerte discusión con un hombre conocido como ‘Jesús’, quien llegó al establecimiento justo cuando estaba por cerrar.
En medio de los alegatos, Jesús, según relataron testigos a las autoridades, desenfundó un arma de fuego y disparó en ocasiones contra ‘Ñejo’, como era conocido Alejandro Almeida por su parecido físico con el artista puertorriqueño de música urbana. Murió de forma inmediata ante la mirada horrorizada de los clientes y empleados del billar.
Tras el cruel ataque Jesús escapó del lugar, mientras que los testigos alertaron a las autoridades. Al establecimiento llegaron uniformados de la Policía para atender la situación. Minutos después acudieron miembros de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho), quienes se encargaron de hacer el levantamiento del cuerpo. Entérese: Tragedia en Bucaramanga: joven murió sepultado por un alud mientras extraía oro
Según lo manifestado por los testigos a las autoridades, Jesús es un hombre reconocido en la zona por su ser conflictivo, aseguraron que era común verlo enfrentado con varias personas e incluso en días pasados había sido visto discutiendo en el sector con Alejandro Almeida.
Las autoridades ya tienen conocimiento del rol que habría tenido Jesús en el hecho y tratan de esclarecer cual habría sido el motivo detrás de la discusión que resultó fatal para Ñejo.
La ola de violencia en Norte de Santander mantiene en alerta a las comunidades locales. En lo que va del año, los municipios de la región del Catatumbo y el área metropolitana de Cúcuta han sido escenario de múltiples homicidios, enfrentamientos armados y desplazamientos forzados. Las disputas entre grupos armados ilegales por el control territorial, las rutas del narcotráfico y la minería ilegal han incrementado la tensión en el departamento.














