Uno de ellos, conocido como ‘Wicho’, padecía problemas mentales.

Publicado por: Redacción Judicial
La provincia de Ocaña volvió a despertar entre la conmoción y el luto. Dos homicidios ocurridos en menos de 24 horas mantienen consternados a los habitantes de esta región del nororiente colombiano, donde la violencia no da tregua.
El primer caso fue reportado en el corregimiento de Aspasica, jurisdicción de La Playa de Belén, donde los residentes hallaron el cuerpo sin vida de un joven tendido a un costado de la carretera. Vestía bermudas de bluyín, franela blanca, chaqueta negra y zapatos del mismo color. Había recibido al menos cuatro impactos de bala.
El Departamento de Policía de Norte de Santander, Denor, confirmó que la víctima fue identificada como Walter Jesús Ríos Coronel, de 26 años, natural del municipio de Ábrego. Las autoridades judiciales iniciaron las investigaciones correspondientes para esclarecer las causas del crimen y dar con los responsables.
Horas después, en la vereda El Guamo, del corregimiento El Hobo, municipio de Río de Oro, Cesar, fue encontrado otro cuerpo entre matorrales. La víctima fue identificada como Luis Antonio Suárez, residente de Otaré, Ocaña. Vestía botas pantaneras, franela aguamarina y pantalón azul. Presentaba múltiples heridas de bala y yacía boca abajo.
Suárez era conocido por los pobladores como ‘Wicho’ o ‘el loco’, apodo que se debía a los problemas mentales que padecía. Según allegados, el hombre solía caminar solo por las noches durante sus crisis.
El Departamento de Policía Cesar asumió la investigación para determinar quiénes estarían detrás de este segundo homicidio y si ambos casos guardan relación.
















