En menos de un mes, tres mujeres fueron asesinadas en ataques sicariales ocurridos en Bucaramanga y Floridablanca. Aunque los casos son investigados por separado, presentan similitudes.

Publicado por: Redacción Judicial
En menos de un mes, tres mujeres fueron asesinadas en ataques sicariales ocurridos en Bucaramanga y Floridablanca. Los hechos, registrados entre junio y los primeros días de julio, tienen elementos en común que hoy llaman la atención de los investigadores: todas las víctimas fueron atacadas con arma de fuego en espacios públicos, se encontraban acompañadas por hombres al momento del atentado y los agresores actuaron con rapidez para escapar antes de la llegada de las autoridades.
Aunque hasta el momento no existe evidencia que permita establecer que los tres homicidios estén relacionados entre sí o que hayan sido cometidos por una misma estructura criminal, dos de los casos tienen como línea de investigación posibles disputas relacionadas con el microtráfico, mientras que el tercero continúa siendo materia de análisis.
El primer crimen: Martha Liliana Rueda Caballero
La secuencia de estos homicidios comenzó el 9 de junio, a la 1:27 de la tarde, en la calle 45 con carrera 12 Occidente, barrio Primero de Mayo, en el sector de Campo Hermoso, Bucaramanga.
Iván René Garzón Mantilla, de 32 años, y Martha Liliana Rueda Caballero, de 36, permanecían sentados sobre un andén cuando fueron sorprendidos por dos hombres que se movilizaban en motocicleta. El parrillero descendió del vehículo y abrió fuego contra ambos.
Garzón recibió varios impactos de bala, mientras que Martha Liliana murió tras ser alcanzada por un disparo. Según habitantes del sector, ambos vivían en condición de calle y se dedicaban al reciclaje.
La rápida reacción de la Policía permitió la captura de los dos presuntos responsables, uno de ellos menor de edad. Las primeras investigaciones apuntaron a un posible ajuste de cuentas relacionado con el microtráfico, hipótesis que aún hace parte del proceso judicial.
El segundo homicidio: Jennifer Julieth Duarte Rincón
EL 17 de junio, un nuevo ataque sicarial volvió a sacudir al área metropolitana. Sobre las 9:00 de la noche, en el sector Bajo del barrio La Trinidad, en Floridablanca, un hombre vestido con buzo negro y gorra azul apareció de manera sorpresiva y disparó contra una pareja que permanecía en vía pública.
La víctima fatal fue Jennifer Julieth Duarte Rincón, conocida entre sus allegados como ‘Jenni’, quien recibió varios impactos de bala en el tórax. Aunque fue trasladada de urgencia a la Clínica Foscal, falleció debido a la gravedad de las heridas.
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El hombre que la acompañaba también resultó herido y permanece bajo pronóstico reservado. Dentro de las líneas de investigación, las autoridades analizan información según la cual cerca del lugar del atentado presuntamente funcionaba un punto de venta de estupefacientes. Sin embargo, aclararon que hasta el momento no existe evidencia que permita relacionar directamente esa actividad con el homicidio.

El tercer caso: alias ‘La Radio’ fue asesinada en una cancha
La noche del 2 de julio volvió a teñirse de sangre en Bucaramanga. Hacia las 7:50 p.m., Jenny Rocío Delgado Guevara, conocida con el alias de ‘La Radio’, fue asesinada mientras permanecía junto a un hombre en una cancha del barrio Bucaramanga.
Dos hombres que se desplazaban en motocicleta llegaron hasta el lugar vestidos con prendas negras y cascos para ocultar su identidad. El parrillero descendió y disparó en repetidas ocasiones contra la mujer, impactándola en la cabeza y la espalda.
Cuando la Policía llegó encontró a Jenny Rocío sin vida sobre la cancha. El hombre que la acompañaba fue quien informó a las autoridades el alias con el que era conocida la víctima. Hasta ahora no se ha establecido cuál era la relación entre ambos ni se reportan personas capturadas por este homicidio.
Un patrón que preocupa, pero sin conexión comprobada
Más allá de las particularidades de cada expediente, los tres homicidios presentan coincidencias que hoy son objeto de análisis por parte de las autoridades. Las tres víctimas fueron mujeres asesinadas con arma de fuego en espacios públicos. Todas se encontraban acompañadas por hombres cuando fueron atacadas y los sicarios actuaron de forma rápida, ejecutando los atentados en cuestión de segundos para luego escapar. Lea aquí: ¿Qué está pasando en Santander? Cuatro mujeres fueron asesinadas en solo seis días
Asimismo, en dos de los casos las investigaciones contemplan hipótesis relacionadas con el microtráfico o posibles ajustes de cuentas, aunque ninguna ha sido plenamente confirmada.
Los investigadores continúan recopilando videos de cámaras de seguridad, testimonios y demás elementos materiales probatorios para esclarecer cada uno de los casos y establecer quiénes están detrás de estos hechos que vuelven a poner en evidencia la violencia sicarial que golpea al área metropolitana de Bucaramanga.















