Abimelec Camacho, condenado por la muerte de Kira, la perrita víctima de maltrato en el norte de Bucaramanga, quedó en libertad condicional tras permanecer cerca de cuatro meses privado de la libertad.

Publicado por: Redacción Judicial
El nombre de Kira quedó ligado a una historia de maltrato, indignación y reclamos de justicia. La imagen de aquella perrita criolla siendo golpeada en el patio de una vivienda del norte de Bucaramanga recorrió las redes sociales y provocó una ola de rechazo entre ciudadanos y organizaciones defensoras de los animales.
Ahora, cuando se esperaba el último capítulo de ese proceso, la noticia volvió a generar indignación, luego de que se conociera que el hombre condenado por la muerte de Kira recuperó su libertad después de permanecer aproximadamente cuatro meses privado de la libertad mientras avanzaba el proceso judicial.
La información fue confirmada por el concejal de Bucaramanga Camilo Machado, quien siguió de cerca el caso desde que las imágenes se conocieron públicamente y participó en los reclamos para que se investigara lo ocurrido.
“Con mucha tristeza tengo que darles la noticia de que el asesino de Kira se encuentra en este momento en libertad”, manifestó Machado a Vanguardia.
De acuerdo con el concejal, el hombre aceptó cargos y, con los beneficios contemplados por el sistema penal, recibió una condena de poco más de dos años de prisión, pero bajo libertad condicional. Es decir, no permanece en una cárcel ni cumple la pena bajo detención domiciliaria.
La decisión causó molestia entre quienes durante meses reclamaron que el responsable de la muerte de Kira permaneciera privado de la libertad.
“Le otorgaron los beneficios penales de nuestro sistema de justicia por haber aceptado cargos y entonces le redujeron la pena de cuatro años a poco más de dos años, lo que terminó en una pena excarcelable”, explicó Machado.
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La historia de Kira que estremeció a Bucaramanga
Todo comenzó a conocerse públicamente el pasado 7 de abril, cuando por redes sociales empezó a circular un video grabado por un vecino de una vivienda ubicada en el barrio Betania, etapa 12, en el norte de Bucaramanga.
En las imágenes quedó registrado un episodio de violencia contra una perrita. Kira aparecía sometida mientras un hombre la golpeaba en repetidas ocasiones.
El video fue suficiente para provocar indignación entre quienes lo observaron. Las denuncias comenzaron a multiplicarse y el caso llegó rápidamente a las autoridades.
Pero detrás de las imágenes había una historia que, según los defensores de los animales que acompañaron el proceso, venía de tiempo atrás.
Machado señaló que en 2024 ya se había intentado intervenir para rescatar a Kira. Según explicó, pese a los esfuerzos realizados en ese momento, el animal terminó nuevamente bajo el cuidado del hombre que posteriormente fue señalado por su muerte.
“Un animalito como Kira, que pasó por tanto sufrimiento durante varios años, por hambre, por fallas del Estado que no la protegió a tiempo”, expresó el concejal.
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Dijeron que había muerto envenenada
Después de que el video se hizo público, las autoridades llegaron hasta el sector para establecer qué había ocurrido con la perrita y localizar al hombre señalado.
Para entonces, Kira ya había muerto.
El hombre y su pareja manifestaron que el animal habría fallecido días antes por un supuesto envenenamiento. Incluso señalaron a las autoridades el sitio donde habían enterrado el cuerpo.
El cadáver fue localizado en una zona boscosa del sector y posteriormente exhumado para realizarle una necropsia.
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Los resultados médicos terminaron cambiando la versión inicial sobre la muerte de Kira.
Según lo establecido durante la investigación, la perrita no había muerto como consecuencia de un supuesto envenenamiento. Los estudios determinaron que las lesiones que presentaba eran compatibles con los golpes que quedaron registrados en el video.
Ese elemento se convirtió en una pieza fundamental dentro de la investigación penal.
La captura después del video
Con el avance de las actuaciones judiciales, las autoridades fueron tras el hombre señalado por la muerte de Kira. El pasado 15 de abril, en un operativo realizado por la Sijin de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, fue capturado Abimelec Camacho, de 22 años.
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Según la información entregada durante el caso, el hombre se encontraba prófugo y tenía una orden de captura por el delito de maltrato animal. Le puede interesar: “Hice algo muy feo”: hombre aceptó cargos por la muerte de Kira en Bucaramanga
Su captura representó para los defensores de Kira uno de los momentos más importantes de una lucha que había comenzado con la difusión del video.
“Este tipo duró cuatro meses en la cárcel con la medida de aseguramiento que luchamos en las calles, que luchamos en los estrados judiciales, gracias a toda la presión de la gente, a un trabajo excepcional por parte de la Fiscalía General de la Nación”, señaló Machado.
Pero esa medida de aseguramiento no significó que permaneciera encarcelado hasta cumplir la condena.
Una multa de casi $87 millones
El proceso contra el hombre señalado por la muerte de Kira no comenzó únicamente en el ámbito penal.
Antes de su captura, la Inspección de Policía de Bucaramanga le había impuesto una sanción de 50 salarios mínimos mensuales legales vigentes por el caso de maltrato animal.

Para ese momento, la multa equivalía a cerca de $87 millones.
Durante las actuaciones, el hombre habría mantenido la versión de que Kira había muerto por envenenamiento. Sin embargo, las autoridades continuaron con la investigación y remitieron copias a la Fiscalía para determinar las posibles responsabilidades penales.
La necropsia practicada al animal terminó siendo uno de los elementos que permitió avanzar en el proceso.
La condena que volvió a encender la indignación
Ahora, después de varios meses de investigación y de permanecer aproximadamente cuatro meses privado de la libertad, el caso llegó a una sentencia.
El hombre aceptó cargos y recibió una condena de poco más de dos años, pero con libertad condicional.
Para Machado, ese desenlace dejó un sabor amargo entre quienes esperaban una sanción más severa.
“Finalmente, la sentencia que le dieron simplemente se redujo a darle poco más de dos años de libertad condicional”, cuestionó el concejal.
Su reclamo, aclaró, no está dirigido únicamente contra quienes tomaron la decisión dentro del proceso, sino contra el marco legal que permite acceder a beneficios cuando se cumplen determinadas condiciones.
“No es un mal proceder de la justicia, sino del sistema. Las penas son todavía muy bajas y, si un asesino acepta cargos, el sistema entrega beneficios penales”, afirmó.
El concejal insistió en que el caso de Kira debería servir para abrir nuevamente la discusión sobre las penas aplicables a quienes cometen actos graves de maltrato animal. Vea además: Capturan al presunto asesino de la perrita Kira en Bucaramanga: esto reveló la necropsia
La preocupación de quienes acompañaron el caso no termina con la sentencia.
Machado aseguró que, según información que ha recibido, el hombre habría regresado al sector y presuntamente habría protagonizado episodios de hostigamiento, insultos y amenazas contra personas relacionadas con la denuncia.
“Nos cuentan que este tipo llegó al sector a hostigar, a insultar, a amenazar a las personas que tuvieron que ver en esta denuncia”, manifestó.
Ante ese panorama, el concejal hizo un llamado a permanecer atentos y reportar cualquier situación que pueda constituir un incumplimiento de las condiciones impuestas con la libertad condicional.
Penas en Colombia por maltrato animal
El abogado penalista Felipe Martínez explicó que actualmente en Colombia el maltrato animal puede generar consecuencias penales, dependiendo de la gravedad de las lesiones y del resultado de la conducta. Cuando el maltrato provoca la muerte del animal, el artículo 339A del Código Penal establece una pena de 32 a 56 meses de prisión, además de una multa de 30 a 60 salarios mínimos legales mensuales vigentes, una inhabilidad de dos a cinco años para ejercer actividades relacionadas con animales y la prohibición de adquirir, tener, cuidar o refugiar animales.
“Cuando el maltrato termina con la muerte del animal, estamos frente a una conducta que puede generar una pena de prisión. La sanción parte actualmente de 32 meses y puede llegar hasta 56 meses, pero la pena concreta debe ser individualizada por el juez de acuerdo con las circunstancias del caso”, explicó Martínez.

En los casos en que el animal sobrevive, pero sufre lesiones que menoscaban gravemente su salud o integridad física, la pena prevista actualmente es de 20 a 42 meses de prisión, además de una multa de 15 a 30 salarios mínimos y otras consecuencias, como la inhabilidad para desarrollar actividades relacionadas con animales.
“La ley también contempla circunstancias que pueden aumentar la pena. Por ejemplo, cuando existe sevicia, cuando se producen mutilaciones o lesiones irreversibles, cuando el hecho se comete como represalia o amenaza, o cuando concurren otras circunstancias expresamente señaladas por la norma”, precisó el abogado.
De acuerdo con Martínez, en los casos agravados las penas previstas para la muerte o las lesiones graves pueden aumentar entre la mitad y tres cuartas partes. Sin embargo, aclaró que estos rangos corresponden al marco legal vigente y no significan que todos los condenados terminen cumpliendo ese mismo número de meses en prisión.
“Hay que diferenciar la pena que establece la ley de la pena que finalmente impone el juez. En esa determinación influyen factores como la fecha de los hechos, las circunstancias de agravación, la aceptación de cargos y los beneficios que legalmente puedan reconocerse”, concluyó.














