Por el delito de femicidio agravado en concurso homogéneo fue condenado a 542 meses de prisión Argemiro Alberto Urrego, quien aceptó su responsabilidad en el asesinato de las estudiantes de la UIS Angie Paola Cruz y Manuela Betancourt, ocurrido el 7 de febrero de este año.

Publicado por: Jorge Mario Villamizar
Por 45 años deberá permanecer tras las rejas Argemiro Alberto Urrego, el responsable del doble feminicidio de dos estudiantes de la Universidad Industrial de Santander ocurrido en una residencia estudiantil del barrio La Universidad en Bucaramanga el pasado 7 de febrero.
Ayer se conoció que el pasado 15 de mayo, el Juez 12 del Circuito Penal de Bucaramanga avaló el preacuerdo entre el joven y la Fiscalía y lo condenó a 542 meses de cárcel, para responder por la muerte de Angie Paola Cruz Ariza y Manuela Betancourt Vélez, ambas de 21 años, a quienes apuñaló en múltiples oportunidades por razones que aún no han sido conocidas por las autoridades.
Así las cosas, por el delito de feminicidio en concurso homogéneo, Urrego será condenado a 45 años de cárcel. El joven que no ha alcanzado los 28 años de edad, estaría tras las rejas casi hasta los 70 años.
El crimen
La tragedia se comenzó a tejer en un bar en la calle 52, cerca de la carrera 27, en donde los tres jóvenes departían junto a otros amigos. Argemiro sostenía una relación formal con Paola desde hacía cuatro años y de acuerdo con las investigaciones también tendría un vínculo sentimental con Manuela, a quien socialmente presentaban como su mejor amiga.
En el establecimiento comercial la pareja comenzó a discutir y el novio le gritaba a Cruz que se calmara. De un momento a otro, según testigos, Argemiro “golpeó con fuerza en la cara a Angie y la lanzó lejos”, por lo que Manuela se metió a defenderla, pero a ella también la empujó.
Al ver lo que ocurría los demás intentaron agredir a Urrego para defender a las mujeres, pero para evitar más problemas, Manuela, Angie y el novio salieron del lugar y se dirigieron hasta la residencia estudiantil ubicada en ‘la Redoma del Caballo Bolívar’. Allí Angie Paola vivía en la habitación 304 y Manuela en la 308.
Los tres ingresaron a la 304 y no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió en ese lugar para desatar el doble homicidio, pero entre las 12:30 y la 1:00 de la mañana una de las vecinas de la residencia escuchó los gritos de las jóvenes dentro de la habitación. “¡Ya no más, no más Argemiro, no más!” gritaban, así que la mujer llamó a la Policía.
Cuando los patrulleros llegaron tocaron en repetidas oportunidades y nadie abrió en la habitación que se encontraba oscura y en silencio. Así que se fueron.
Sin embargo, Urrego realizó una llamada a un amigo para confesarle lo que había hecho, conversación telefónica que duró más de 50 minutos mientras su allegado lo convencía de entregarse a las autoridades. Pero mientras hablaba con él, su amigo le avisó a otro allegado, quien llegó hasta la vivienda y luego de insistir para que abrieran llamó a la Policía.
Cuando pudieron entrar encontraron los dos cadáveres: Angie Paola fue hallada sobre la cama, Manuela estaba en el piso a un lado de la cama. Cada una tenía entre 30 y 50 puñaladas ocasionadas con un cuchillo, que fue hallado sobre la cama.















