Mundo
Domingo 25 de julio de 2010 - 10:00 AM

Otra semana feliz en China

La confirmación de que los internautas chinos continúan teniendo acceso a miles de sitios con contenido sexualmente explícito se suma a la decisión de permitir que Google siga prestando sus servicios en el país, y pareciera evidenciar un interés del gobierno por reformar sus estrictas políticas de censura.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ / juvangu@gmail.com

Aunque el acceso libre a los portales pornográficos podría tener un conveniente efecto secundario: una fracción considerable de la población dejaría de utilizar programas de re-direccionamiento o redes privadas con el fin de burlar el sistema de filtrado.Permiso silenciosoComo su gobierno aún no ha hecho un pronunciamiento oficial, los ciudadanos de China dudan de si se trata de un cambio formal en las políticas de filtrado de contenido en Internet, o acaso de un experimento temporal. Algunos van más lejos y sugieren que podría tratarse de un error en el sistema de censura, pero lo único cierto hasta el momento es que desde hace unas semanas millones de internautas chinos tienen acceso libre a miles de sitios pornográficos que antes estaban bloqueados, según informó el viernes un reporte de Associated Press.La situación no tiene precedentes en un país acostumbrado a que el contenido de la Red es fuertemente vigilado, o de plano prohibido por el gobierno. 'Esto nunca se había hecho con el Internet en China', indicó el analista Zhao Jing, refiriéndose a la permisividad con los sitios de contenido sexual explícito.Hasta ahora la pornografía se encontraba en esa lista de temas que el gobierno regulaba en la Red, alegando que ese contenido se considera no apropiado para la población.¿Cuál cambio?Muchos internautas en China, cuyo número total supera los 420 millones, no han notado un cambio significativo en la Red durante las últimas semanas.Algunos están honestamente desinteresados en los sitios pornográficos, pero la mayoría de ellos no percibió la diferencia porque ya utilizaba algún método para burlar el sistema de filtrado del gobierno y así conseguir acceso a ellos.El gobierno de China puede bloquear direcciones de Internet a sus ciudadanos impidiendo el tráfico de datos entre ellos y los servidores de muchas empresas, pero software de re-direccionamiento relativamente sencillo puede encargarse de hacer la petición del contenido a través de un ordenador fuera del país que esté libre del bloqueo, que a su vez envía los datos al usuario en China.Estos programas se encargan de utilizar siempre direcciones distintas haciendo imposible en la práctica bloquearlas todas.Por otra parte el gobierno de China no puede controlar fácilmente el tráfico de datos privados y codificados que fluye a través de las redes privadas, y entorpecer estas redes sería equivalente a obstaculizar el desarrollo económico del país.Censura sensataRespecto a las posibles intenciones que tendría su gobierno al abrir el acceso a la pornografía en la Red el señor Jing opinó: 'quizá piensan que si los usuarios tienen algo de porno que los distraiga, no prestarán tanta atención a los asuntos políticos'.Su teoría parece demasiado simple.Por lo general las personas son tan entendidas en tecnología como necesitan para hacer lo que desean con sus dispositivos, y ni un poco más. Al facilitar el acceso a la pornografía el gobierno se asegura de que muchos usuarios ya no usarán técnicas complicadas para evadir sus filtros, lo que los haría más efectivos para filtrar otro tipo de contenido, que va desde material ilegal y pornografía infantil hasta material políticamente sensible.Aún así cabe poca duda de que, si este acceso obedece a una decisión deliberada del gobierno que podría ser permanente, es una buena noticia para los ciudadanos de China. Pues aunque probablemente tendrán una Red censurada durante muchos años, el cambio demostraría que el gobierno pretende establecer criterios de selección que tengan más sentido.El niño que engañó a AppleEn realidad la medida no fue tomada por la empresa de la manzana sino por AT&T, el único operador de telefonía móvil que vende el iPhone en Estados Unidos: la empresa decidió que los usuarios del teléfono de Apple tendrán que pagar $20 dólares adicionales a su tarifa mensual si quieren compartir la conexión a Internet 3G de su teléfono con un ordenador.Que la decisión no resultara popular entre los consumidores era esperable. Que muchos trataran de burlarla era casi seguro.No fue una tarea difícil para quienes habían ‘liberado’ su iPhone, un proceso que permite instalar aplicaciones no aprobadas por Apple o modificar las configuraciones más delicadas del teléfono. Esto último resultó especialmente útil a la hora de re-activar la opción de compartir la conexión del teléfono.Pero liberar un iPhone, procedimiento potencialmente engorroso y que Apple no ve con buenos ojos, implica esperar mucho más que quienes juegan según las reglas para actualizar el software del teléfono, entre otras consecuencias negativas.Es por eso que la mayoría de usuarios del iPhone decide no liberarlo, y es por esta razón que aparecen desarrolladores como Nick Lee.De quince años de edad, Nick creó Handy Light, en apariencia una más entre cientos de aplicaciones que permiten, por $1 dólar, mantener la pantalla del teléfono encendida para utilizar el dispositivo como una linterna, y a la que el equipo de revisión de Apple dio el visto bueno para que pasara a su tienda en-línea. Secretamente, sin embargo, la aplicación permitía compartir la conexión del iPhone, aún si no estaba liberado.Tan pronto se hizo pública la noticia de cómo utilizar la aplicación de Nick en todo su potencial Apple la retiró de la App Store. Aunque hasta el momento quienes la compraron han podido continuar disfrutando de ella.

Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ / juvangu@gmail.com

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