El senador santandereano hace parte del comité internacional que verifica y supervisa las votaciones presidenciales en Brasil y desde allá nos envió un primer balance de su labor en medio de la jornada democrática.

Publicado por: REDACCIÓN ON LINE
Observar el proceso electoral de Brasil desde Sao Paulo, es bien interesante. Este es el Distrito electoral más grande de Latinoamérica. Basta comparar algunas cifras; en las últimas elecciones presidenciales en Colombia, votaron 12.600.000 ciudadanos, en el estado de Sao Paulo lo harán más de 25.000.000 (en todo Brasil votarán 134 millones). En Colombia se instalan 76.200 urnas electorales; en Sao Paulo se disponen 81.521 urnas electrónicas. Entre los organismos electorales de Brasil y Colombia existe una enorme diferencia. La llamada Justicia Electoral en Brasil está conformada por el Tribunal Superior Electoral; los Tribunales Regionales Electorales (en cada Estado y en el Distrito federal de Brasilia); los Jueces Electorales; y las Juntas Electorales, que actúan en las diferentes instancias de la jurisdicción electoral como soporte de la democracia. A diferencia de Colombia, donde las reclamaciones electorales son resueltas en última instancia por la Justicia Contencioso Administrativa (con el Consejo de Estado como máximo Tribunal), en Brasil las decisiones del Tribunal Superior Electoral son inapelables a menos que contravengan un mandato Superior. En estos casos la controversia la decide El Supremo Tribunal Federal (equivalente a la Corte Suprema de Justicia).
En Colombia el Consejo Nacional Electoral opera como una corporación administrativa que refleja la composición política del Congreso. El poder electoral en Brasil, está conformado por Tribunales y Jueces Electorales que forman parte del poder judicial. Son ellos quienes mediante los más modernos sistemas tecnológicos (máquinas de votar) garantizan que el voto electrónico implementado bajo la tutela de la Justicia Electoral, sea un modelo de transparencia electoral que hoy está sirviendo de ejemplo al mundo. La Justicia Electoral busca mantener el carácter apolítico de los tribunales electorales, como forma de garantizar la igualdad de todos ante la ley en los procesos de elección popular. Los tribunales electorales son quienes fijan las reglas, definen la fiscalización, el monto del presupuesto y su administración. También tienen iniciativa legislativa. A pesar de todo el poder, la percepción es que los ciudadanos confían plenamemnte en estos organismos. Puede afirmarse que en Brasil los Tribunales Electorales tienen funciones del ejecutivo, el legislativo, y el judicial.
Espere un informe más al cierre de los comicios.















