El abogado Eduardo Contreras desechó este martes cualquier duda sobre el asesinato del Premio Nobel de Literatura 1971, Pablo Neruda, tras el golpe militar de 1973, en la antesala de una reunión de expertos forenses que determinarán las causas del deceso del laureado escritor chileno.

Publicado por: XINHUA
"Es una diligencia fundamental, porque si se descubre la presencia de elementos tóxicos en las muestras estará aclarado el caso y quedará demostrado que no murió de cáncer", dijo Contreras, jurista representante del Partido Comunista, que patrocinó la acción judicial en 2011.
Un grupo de 15 expertos forenses chilenos y extranjeros comenzó este martes una reunión en el Servicio Médico Legal (SML) en Santiago para analizar los resultados de los estudios realizados al cuerpo del poeta, cuyos restos fueron exhumados en abril pasado.
Las muestras consisten en tejidos óseos que fueron enviados para su análisis a laboratorios de las universidades de Murcia, en España, y Carolina del Norte en Estados Unidos.
"A estas alturas no tenemos dudas de que fue asesinado por la abundante evidencia de participación de terceros", añadió el chileno Contreras.
La decisión de realizar peritajes al cuerpo de Neruda fue adoptada por el juez especial Mario Carroza, quien investiga las circunstancias de la muerte del poeta el 16 septiembre de 1973, pocos días después del golpe de Estado encabezado por el extinto general Augusto Pinochet.
Carroza, que indaga los crímenes cometidos por el gobierno de Pinochet (1973-1990) aún no resueltos, decidió realizar las pericias, luego de una recomendación de expertos forenses.
Las conclusiones de los expertos serán conocidas el próximo jueves.
El autor de "Veinte poemas de amor" murió dos semanas después del golpe de Estado que derrocó al ex mandatario socialista, Salvador Allende, a raíz según se informó entonces de las complicaciones de un cáncer a la próstata que padecía.
En mayo de 2011 en un reportaje aparecido en la revista mexicana Proceso, el asistente y chofer del escritor, Manuel Araya, de 65 años reafirmó un testimonio entregado a la prensa local en 2004, sosteniendo su convicción de que Neruda fue asesinado por agentes del régimen de Pinochet.
De acuerdo con el relato de Araya el propio Neruda les comunicó a él y su mujer Matilde Urrutia que era intervenido en forma irregular por médicos del centro asistencial por lo que les pidió apresurar los preparativos para su salida del país al exilio hacia México.
Las dudas planteadas por el reportaje periodístico llevaron al Partido Comunista de Chile a entablar acciones judiciales en 2011 para determinar las verdaderas causas de la muerte.











