La justicia egipcia adoptó ayer nuevas medidas draconianas y controvertidas con la condena a muerte de 720 islamistas, entre ellos el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía, de las que 37 son sentencias firmes y el resto provisionales.

Publicado por: EFE
El muftí de Egipto, máxima autoridad religiosa del país, Shauqui Alam, deberá pronunciar un dictamen no vinculante sobre 683 penas de muerte -una de las cuales es la de Badía- antes de que el tribunal emita un fallo definitivo.
La Corte Penal de la ciudad meridional de Minia dictó las sentencias ante la ira y la frustración de los familiares de los acusados, que se agolpaban cerca del tribunal a la espera de escuchar la decisión.
En total, el tribunal de Minia procesó en esta jornada a unas 1.200 personas, en dos “macrojuicios” sin precedentes, que no han contado con garantías legales, según abogados y defensores de derechos humanos consultados por Efe.
En un ambiente muy tenso, decenas de familiares de los condenados rompieron a llorar y algunos se desmayaron al conocerse las sentencias a pena de muerte y cadena perpetua, apenas 20 minutos después del inicio de la sesión de la audiencia.















