Para tratar de evitar enfrentamientos violentos, las autoridades han ordenado un enorme despliegue policial en la capital estadounidense antes y durante la ceremonia de investidura del presidente electo Joe Biden.

Publicado por: Agencia Efe
El presidente saliente de EE.UU., el republicano Donald Trump, defendió ayer como “totalmente apropiada” su arenga para que sus seguidores marchasen hacia el Capitolio, que desembocó en un asalto al Congreso, a la vez que rechazó la violencia en medio de un ambiente de tensión política no visto en EE.UU. en décadas.
“Si lees el discurso (...) la gente pensó que lo que dije fue totalmente apropiado”, afirmó el mandatario a los periodistas en la Casa Blanca poco antes de salir de viaje hacia Texas, para visitar las labores de construcción del muro fronterizo. “No queremos violencia”, agregó.
Además: Trump enfrentaría juicio político con Biden en el poder
Se trata de las primeras declaraciones públicas de Trump tras la caótica jornada del miércoles pasado, que dejó cinco muertos, en la que una turba de sus seguidores asaltó el Capitolio.
En medio de la convulsión política y a apenas a ocho días de que deje la Casa Blanca, la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, anunció que abrirá un nuevo proceso de enjuiciamiento político bajo la acusación de “incitar una insurrección” por el asalto al Capitolio de la semana pasada.

Frente común Trump-Pence
En un hecho sin precedentes en la historia reciente, la Cámara votaría ayer en la tarde para instar al vicepresidente, Mike Pence, a destituir a Trump, bajo la Enmienda 25 de la Constitución, algo poco probable que ocurra dado su rechazo, por lo que se pasará a la votación del enjuiciamiento hoy.
Justamente Trump y Pence se reunieron este lunes en la Oficina Oval, mostrando, por el momento, un frente común de cara a los demócratas, que reclaman la salida inmediata del presidente estadounidense.
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Los dos tuvieron su primer cara a cara por primera vez desde su desencuentro y el cruento asalto al Capitolio la semana pasada, “tuvieron una buena conversación”, dijo un alto funcionario.
El proceso iniciado este lunes en la Cámara Baja promete obligar al Senado a someter a Trump a un juicio político que se desarrollará cuando el presidente electo, Joe Biden, ya esté en el poder, y que por tanto no tendrá como principal objetivo la destitución del mandatario sino su posible inhabilidad para ejercer futuros cargos políticos.

Un juicio es “ridículo”
Trump calificó la apertura del segundo juicio político en su contra como algo “absolutamente ridículo” y “una continuación de la mayor caza de brujas de la historia de la política”.
Asimismo, advirtió que esta iniciativa de los demócratas está generando “un tremendo enfado”.
También afirmó que hay “cero riesgo” de que le destituya su gabinete bajo el proceso establecido en la Enmienda 25 de la Constitución y denunció el “asalto a la libertad de expresión” que se ha cernido sobre él y sus seguidores tras la toma al Capitolio.
Tenga en cuenta: Estados Unidos, bajo el asedio de la extrema derecha
En el violento asalto al Congreso, en el que fallecieron cinco personas, entre ellas un policía, se vio abundante simbología de extrema derecha y del supremacismo blanco, y los congresistas tuvieron que ser evacuados de emergencia hacia un lugar seguro en los sótanos del Legislativo estadounidense.
Este fin de semana las autoridades de EE.UU. comenzaron las detenciones debido al asalto bajo cargos federales de los participantes, entre los que se encuentran exmiembros de las fuerzas armadas, representantes de la teoría conspirativa QAnon y un legislador estatal.














