Una resolución de Naciones Unidas y la propuesta de 12 puntos de China para poner fin a las hostilidades, hacen parte de las iniciativas de paz para Ucrania, tras un año de conflicto desde la invasión rusa.

Publicado por: Agencia Efe
Tras un día de discursos y homenajes a las víctimas de la guerra desencadenada hace un año en Ucrania por la invasión rusa, y en medio de nuevos anuncios de sanciones a Rusia y de ayuda militar a Ucrania por parte de Estados Unidos y los países de la OTAN, surgen también voces y propuestas para poner fin al conflicto, que ha dejado más de 8.000 civiles muertos y el éxodo de ocho millones de personas.
Ya la Asamblea General de las Naciones Unidas había logrado el respaldo de 141 votos a favor, frente a 7 votos en contra y 32 abstenciones, de una resolución que pide el “cese de hostilidades” en Ucrania y la retirada de las tropas rusas, iniciativa copatrocinada por 75 países, entre ellos cuatro latinoamericanos: Chile, Ecuador, República Dominicana y Uruguay.
El punto central de la resolución es el quinto, que pide a Rusia “una retirada inmediata, completa e incondicional de todas sus fuerzas militares del territorio ucraniano dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente”, y llama luego a un “cese de hostilidades”.
Aunque también pide apoyar “los esfuerzos diplomáticos para lograr una paz global, justa y duradera en Ucrania”, también subraya la necesidad de que “se rindan cuentas por los crímenes más graves bajo la ley internacional (...) y que se persigan a nivel nacional e internacional”, una frase que ha sido criticada por varios países.
El recurso a la Asamblea General (aunque sus resoluciones son simbólicas) se ha convertido en habitual desde el comienzo de la guerra ante la inoperancia del Consejo de Seguridad, lastrado por el derecho a veto de Rusia, que ha impedido que se apruebe una sola resolución (que en su caso son de obligatorio cumplimiento).
Ayer, la Cancillería china presentó un documento en el que explica en 12 puntos su “postura para una solución política a la crisis en Ucrania” y en el que enfatiza la necesidad del “diálogo y las negociaciones” y el “respeto a la soberanía de los países”.
El documento asegura que “no hay vencedores en una guerra” y reclama un alto el fuego y que todas las partes “mantengan la moderación” para evitar que la situación “se salga de control”.
Pekín demanda además el cese de las “sanciones unilaterales”, contra las que ha mostrado su oposición desde el inicio del conflicto, por “no resolver los problemas, además de crear otros nuevos”.
El Ministerio expresa su oposición al “uso o amenaza del uso de armas nucleares” y avisa de que “una guerra nuclear no se debe y no se puede librar”, al tiempo que solicita “mantener la seguridad de las centrales nucleares” en Ucrania.
Asimismo, la Cancillería indica que es necesario “resolver la crisis humanitaria” con acciones que “respeten los principios de neutralidad e imparcialidad”, “garantizar las exportaciones de cereales” y “proteger a civiles y prisioneros de guerra”.













