La familia de la víctima hace un llamada para que el caso de Yennifer Alexandra Cortés no quede impune.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Los colombianos residentes en Chile se encuentran profundamente conmocionados tras el atroz feminicidio de una mujer caleña, quien perdió la vida en medio de múltiples ataques perpetrados por su vecino.
La víctima, identificada como Yennifer Alexandra Cortés, residía en la ciudad de Antofagasta desde hace tres años, junto a sus dos hijas menores. La alarma ya se había encendido meses atrás, cuando familiares de la fallecida aseguran que una de sus vecinas la agredió verbalmente, acusando a Yennifer Cortés de intentar seducir a su esposo, lo que generó tensiones en el vecindario.
Le interesa: La CIDH exige respuestas sobre desaparecidos de Ayotzinapa
Laura Cortés, hermana de la víctima, relató: “Esa muchacha le empezó a decir cosas, celaba al marido de ella con mi hermana y ella la ignoraba”. Las agresiones verbales se tornaron en físicas y constantes, y cuando Yennifer finalmente decidió enfrentar a la mujer, tanto esta como su esposo respondieron con violencia.
La situación se tornó aún más escalofriante cuando el esposo de la vecina agresora reaccionó de manera violenta y, en medio de la confrontación, atacó a Yennifer con un cuchillo, apuñalándola en el cuello. Las heridas resultantes de este ataque llevaron a la víctima a la muerte.

La familia de Cortés exige que las autoridades tomen medidas para asegurar que se haga justicia en este caso de presunto feminicidio. Se ha señalado que el presunto agresor también es un ciudadano colombiano, lo que agrava aún más la situación.
La caleña había llegado a Chile en busca de mejores oportunidades para sus hijos, quienes ahora quedarán bajo la custodia de su abuela debido a la trágica pérdida de su madre.
Lea también: Declaraciones controvertidas: Luis Almagro evalúa el mandato de Guillermo Lasso en Ecuador
Además del dolor y la angustia que embargan a la familia, se enfrentan al desafío de costear el traslado del cuerpo de Yennifer a Colombia, un proceso que puede llegar a costar hasta ocho millones de pesos. Por lo tanto, también hacen un llamado a la solidaridad para poder darle el último adiós a su ser querido en su tierra natal.















