Durante más de dos décadas, una colombiana logró lo impensable en Estados Unidos. Su historia, digna de una serie de suspenso, solo salió a la luz cuando cometió un error que lo cambió todo.

Publicado por: Redacción Mundo
Si algún día Hollywood decide inspirarse en la historia de Lina María Orovio Hernández, colombiana de nacimiento, no necesitará exagerar los hechos. Su historia ya lo tiene todo: engaño, astucia, vida doble, dinero, documentos oficiales, elecciones presidenciales y un giro final digno de un thriller. Por 20 años, vivió en Estados Unidos como una ciudadana más, usando el nombre, número de Seguro Social y documentos de una mujer puertorriqueña identificada únicamente como “E.C.”.
Lea también: Beisbolista de Grandes Ligas enfrenta condena por abuso de menor
La historia comienza en 2003, cuando Orovio, por entonces de 37 años, solicitó una visa estadounidense. Fue rechazada. Pero eso no detuvo sus planes. Poco tiempo después, cruzó ilegalmente la frontera y se estableció en Boston, Massachusetts. Allí comenzó una nueva vida, una vida construida sobre los cimientos de una identidad robada.


Papeles en regla... gracias al robo de identidad
Con la identidad de E.C., Orovio no solo consiguió papeles. También obtuvo beneficios que requieren una documentación exhaustiva y múltiples verificaciones. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, accedió a más de 400.000 dólares en ayudas gubernamentales:
- $259.589 del programa de asistencia de vivienda Sección 8, durante más de una década.
- $101.257 en beneficios por discapacidad del Seguro Social.
- $43.348 del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), destinado a personas de bajos recursos.
Todo parecía bajo control. Mantenía un perfil discreto, trabajaba ocasionalmente y participaba en la comunidad. Nadie sospechaba que detrás de su nombre, su acento y su rutina diaria, se escondía una verdad ilegal.
El caso adquirió una dimensión aún más delicada cuando las autoridades descubrieron que Orovio votó ilegalmente en las elecciones presidenciales de 2024. En 2023, se había registrado para votar usando el nombre de la ciudadana puertorriqueña, y ese mismo año recibió una boleta oficial con la que participó en uno de los procesos democráticos más importantes del país.
Para muchos, esto marcó el punto de quiebre. La historia no solo involucraba fraude social y migratorio, sino también un atentado contra el sistema electoral estadounidense.
Publicidad
La Colombiana Lina Maria Orovio Hernandez,se hizo pasar como ciudadana americana durante 20 años en Usa,con los papeles de otra persona.
— Periodista New York. (@PepeLazzo) May 26, 2025
Obteniendo ayudas del Gobierno por más de 400.000 Dolares.
-En Vivienda.
-Alimentos.
-Salud.
-Y pensión.
Esta detenida desde Febrero del 2025. pic.twitter.com/FFVEvmayg2
El pasaporte que lo cambió todo
El gran error llegó en noviembre de 2024. Orovio solicitó la renovación de su pasaporte estadounidense. Una verificación rutinaria del Departamento de Estado reveló una discrepancia clave: aunque los datos no coincidían con registros previos, la fotografía sí correspondía con la de la solicitud de visa rechazada en 2003. El rompecabezas empezaba a armarse.
A partir de allí, las autoridades federales comenzaron a rastrear su historial. Verificaron registros de asistencia social, documentos estatales, su número de Seguro Social y su participación en elecciones. La magnitud del fraude era evidente. En febrero de 2025, agentes federales llegaron a su residencia en Boston. Según reportes, Orovio se negó a abrir la puerta y fue necesaria una intervención forzada, en la que se rompieron puertas y ventanas para arrestarla.
Hoy, Lina María Orovio Hernández enfrenta un proceso judicial federal por múltiples cargos, entre ellos:
- Robo de identidad agravado.
- Declaraciones falsas para obtener pasaporte.
- Votación fraudulenta.
- Recepción ilegal de beneficios gubernamentales.
- Falsificación de documentos oficiales.
Cada uno de estos delitos puede acarrear penas que, en conjunto, sumarían más de 30 años de prisión. Además, las multas económicas podrían duplicar el monto total defraudado. En caso de ser condenada, es casi seguro que, luego de cumplir su sentencia, enfrente una orden de deportación.

















