La incertidumbre sobre el paradero de cientos de kilos de uranio enriquecido y los recientes ataques a instalaciones nucleares elevan la tensión entre Teherán y la comunidad internacional.

Publicado por: Redacción Mundo
La Agencia Internacional de Energía Atómica (Oiea) volvió a encender las alarmas esta semana al advertir que el acceso inmediato a las instalaciones nucleares iraníes es una “prioridad inaplazable”.
La preocupación no es menor: luego de una serie de ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos, el régimen iraní admitió que varias de sus plantas nucleares resultaron “gravemente dañadas”, y el paradero de al menos 408 kilos de uranio enriquecido al 60 %, suficiente para fabricar una bomba nuclear, continúa siendo incierto. El director general de la Oiea, Rafael Grossi, hizo un llamado urgente desde Viena, sede del organismo, para que Teherán permita el ingreso de inspectores internacionales y esclarezca el destino del material nuclear que, según los últimos informes, fue retirado días antes de los bombardeos. “Es fundamental verificar el estado de las instalaciones, evaluar el impacto de los ataques y, sobre todo, conocer con precisión qué ocurrió con el uranio que estaba almacenado en Fordow”, subrayó.
El clamor internacional por claridad se produce en un contexto delicado. El Parlamento iraní aprobó recientemente una ley que restringe la cooperación con organismos internacionales, en particular con la Oiea. La norma suspende temporalmente la aplicación voluntaria del Protocolo Adicional, instrumento clave que permitía a los inspectores realizar visitas sorpresa a las plantas nucleares. Aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní reconoció que algunas instalaciones fueron afectadas “de forma considerable”, se abstuvo de dar detalles sobre el nivel de destrucción. Funcionarios de inteligencia occidentales aseguran que los daños en Fordow y Natanz podrían retrasar el programa nuclear solo por unos meses, pero no lo detendrían. Y lo que más preocupa: Irán habría trasladado parte del uranio enriquecido a ubicaciones secretas antes de los ataques.
El hallazgo o no de ese material será determinante para medir el grado real de amenaza nuclear. Según expertos, el enriquecimiento al 60 % sitúa a Irán a apenas unos pasos técnicos del 90 % requerido para armas nucleares. La falta de verificación pone en riesgo el ya debilitado sistema de no proliferación y aumenta el riesgo de una carrera armamentista en Medio Oriente.
“La situación es crítica porque estamos volando a ciegas. Sin acceso, la comunidad internacional pierde la capacidad de monitorear un programa que ya opera en los límites de lo tolerable”, advirtió la analista Elena Di Stefano, del Instituto para Asuntos Nucleares de Ginebra.
Irán está listo para reanudar su programa nuclear
La Agencia para la Energía Atómica iraní anunció el martes que el país persa está listo para reanudar el enriquecimiento de uranio en el marco de su programa nuclear, doce días después del inicio de los bombardeos de Israel contra instalaciones atómicas y en medio de un frágil alto el fuego.
“El programa nuclear de Irán se reanudará sin interrupción y estamos listos para reiniciar el enriquecimiento, nuestro programa no se detendrá“, dijo la agencia según informaron medios iraníes.
Por su parte, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea), Rafael Grossi, expresó este martes su satisfacción por el alto el fuego alcanzado entre Israel e Irán y pidió reanudar la cooperación con el organismo que dirige.
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En un mensaje colgado en la red social X, el diplomático argentino aseguró haber escrito al ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, al que le ha propuesto reunirse “pronto”, subrayando que este paso “puede conducir a una solución diplomática de la prolongada controversia sobre el programa nuclear”.
información que ambos países confirmaron, aunque poco después Tel Aviv y Teherán se acusaron mutuamente del lanzamiento de misiles.
La región ha vivido una escalada de violencia desde el 13 de junio, cuando Israel comenzó una ofensiva contra instalaciones militares y del programa nuclear iraní, en una serie de ataques que fueron respondidos por Irán.
La tensión creció cuando EE.UU. se sumó a los ataques contra territorio iraní el fin de semana, bombardeando tres instalaciones nucleares en Irán, una agresión que el país persa respondió atacando este lunes la base estadounidense de Al Udeid, en Catar, la mayor en todo Oriente Medio.
Los inspectores del Oiea verifican y controlan desde hace más de dos décadas las actividades del programa nuclear iraní, sin poder garantizar hasta ahora su naturaleza pacífica, ante la falta de cooperación y transparencia plena de Irán, si bien Grossi admitió que no tienen evidencia de que Teherán busque la bomba atómica.
















