El mandatario estadounidense lanzó duros dardos contra el “Conejo Malo” tras su presentación en Santa Clara. Calificó el evento de afrenta nacional.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La edición número 60 de la Super Bowl, celebrada este domingo en el Levi’s Stadium, no solo dejó huella por lo deportivo, sino que se convirtió en el epicentro de una nueva y feroz controversia cultural y política. El evento, que paraliza anualmente a los Estados Unidos y atrae las miradas de millones de espectadores en el planeta, terminó siendo el escenario de un enfrentamiento mediático sin precedentes entre una de las figuras más influyentes de la música global y el actual mandatario estadounidense.
Un hito histórico bajo el ritmo del reguetón
El espectáculo del medio tiempo, que por primera vez en la historia de la NFL fue interpretado íntegramente en español, estuvo a cargo del puertorriqueño Bad Bunny. El “Conejo Malo” transformó la gramilla de Santa Clara en una vibrante representación de las raíces latinas, utilizando escenografías que evocaban plantaciones de caña y la vida cotidiana de la región. Acompañado por figuras de la talla de Karol G, Cardi B y Pedro Pascal, el artista desplegó un popurrí de éxitos como “Tití me preguntó” y “Yo perreo sola”, luciendo una indumentaria cargada de simbolismo con el apellido “Ocasio” en su espalda.
Lo único más poderoso que el odio, es el amor.
— NFL (@NFL) February 9, 2026
The Only Thing More Powerful Than Hate is Love. @sanbenito #AppleMusicHalftime pic.twitter.com/0VDQlSjet9
Sin embargo, la ovación de los 75.000 asistentes y el mensaje de unidad latinoamericana no tardaron en encontrar una respuesta diametralmente opuesta desde la esfera política. La tensión, que ya venía cocinándose tras las declaraciones de Benito Martínez Ocasio en los premios Grammy, donde exigió la salida del ICE y defendió la humanidad de los migrantes, estalló apenas se apagaron las luces del escenario.
Críticas de Trump: “Una bofetada al país”
El presidente Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para lanzar una ofensiva verbal contra el artista y la organización del evento. El mandatario no escatimó en calificativos negativos, tildando la presentación como “absolutamente terrible” y “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”. Según Trump, el contenido del show no representa los estándares de excelencia del país y resulta inapropiado para el público infantil.
“Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante”, aseveró el jefe de Estado, añadiendo que el espectáculo fue “una bofetada” para la nación. Esta reacción profundiza la brecha entre la actual administración y la comunidad artística latina, que ha visto en Bad Bunny a un portavoz de la resistencia ante las políticas migratorias de Washington. Mientras el mundo celebra la diversidad, el debate sobre la identidad y los valores estadounidenses parece estar más encendido que nunca tras este Super Bowl LX.
🚨Ojo👇🏻
— Nenedenadie (@nenedenadie) February 9, 2026
⭕️ Trump llama “repugnante” al show de Bad Bunny en la Super Bowl.
Dice que “nadie entiende lo que dice”.
Que no representa a América.
Que es una ofensa para el país.
No es crítica cultural.
Es lo de siempre:
👉🏻cuando EEUU suena en español, el racismo berrea en inglés. pic.twitter.com/nsMZTriwhQ
















