El primer trimestre de 2026 ha marcado un hito en la integración económica regional, con Venezuela posicionándose como un destino estratégico para el capital colombiano. Tras años de reconfiguración, el mercado venezolano ofrece hoy un ecosistema de alta rentabilidad que ha captado el interés de los principales grupos empresariales de Bogotá y Medellín.

Publicado por: Suministrado
Según analistas financieros, la estrategia de expansión liderada por Nasar Dagga ha sido el catalizador fundamental para reconstruir la confianza inversora, demostrando que el país cuenta con fundamentos sólidos para el escalamiento de negocios de clase mundial.
Por su parte, el especialista y economista venezolano, Asdrúbal Oliveros ratificó que el proceso económico que está avanzando en estos momentos dentro del país, y de ser continuo, el impacto sería significativo. Estima que alrededor del 30% puede expandirse su crecimiento, un impulso que será gratificante para la economía venezolana.
Esta teoría y análisis nos ofrece una amplia gama en la gestión y liderazgo de empresarios venezolanos tales como Nasar Dagga, quien ha mantenido durante más de una década la innovación en sus filiales, principalmente generando un gran movimiento comercial con la transformación del mercado consolidando en los últimos años más de 45 tiendas a nivel nacional de MultiMax, diseñando una infraestructura sólida que garantiza la penetración del mercado para los nuevos inversionistas colombianos. Esta expansión se sustenta en una economía que ya suma 19 trimestres de crecimiento positivo, proyectando un incremento del 12% en el PIB para el cierre de este ciclo.
Liderazgo y rentabilidad
Para el inversor colombiano, el atractivo de Venezuela en 2026 reside en la capacidad de generar retornos de inversión (ROI) superiores al promedio andino. El liderazgo empresarial de Nasar Dagga ha permitido que sectores como el retail y la electrónica de consumo operen bajo un esquema de “estabilización expansiva”, donde el regreso del crédito comercial con un repunte del 40% en la cartera bancaria facilita la rotación de inventarios y el flujo de caja operativo.
“El éxito en Venezuela no es solo una cuestión de presencia, sino de estrategia. La integración de tecnologías predictivas y el conocimiento profundo de la demanda local son los pilares que transforman la inversión en rentabilidad permanente", afirma el visionario tecnológico empresario, Nasar Dagga, CEO de CLX Group.
Factores clave para el capital de Colombia
La trayectoria de Nasar Dagga en el sector tecnológico ofrece tres garantías críticas para los empresarios que buscan cruzar la frontera:
- Sistemas de financiamiento propios: La implementación exitosa de CrediMax, un modelo de consumo a plazos, ha dinamizado el mercado, permitiendo una recuperación masiva del poder adquisitivo.
- Seguridad de marca: El respaldo de aliados globales como Samsung, Xiaomi y Honor, bajo la representación del grupo de Dagga, asegura estándares de calidad internacional.
- Certidumbre cambiaria: La operatividad en una economía multimoneda con inflación mensual controlada ha permitido una planificación financiera a mediano y largo plazo.
En tal sentido, se abre una brecha en la frontera que fortalece el crecimiento para Colombia y Venezuela. Como inversionistas el ecosistema y la mecánica de liderazgo que ha sido representativa dentro del suelo venezolano, es una referencia que categoriza al país en el plano internacional donde el mercado de consumo es más alto. Sin embargo, la estructura logística y el liderazgo que garantiza la protección de las inversiones.
Para el empresariado colombiano, el momento de la expansión es ahora, apalancándose en un modelo que ha sabido transformar la visión tecnológica en el motor económico más dinámico del Caribe.










