El Gobierno ecuatoriano formalizó reclamos ante el organismo andino y exige operativos coordinados contra el crimen organizado.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Las tensiones entre Ecuador y Colombia vuelven a escalar en medio de una disputa que trasciende lo comercial y pone en el centro la seguridad en la frontera común. Mientras ambos gobiernos activan mecanismos institucionales y anuncian medidas recíprocas, el cruce de declaraciones evidencia un momento complejo en la relación bilateral.
Aunque el intercambio de acciones se ha concentrado en el ámbito económico, el trasfondo del desacuerdo, según Quito, radica en la falta de coordinación efectiva para enfrentar el crimen organizado transnacional en la zona limítrofe.
Señalamientos por seguridad fronteriza
El ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca de Ecuador, Luis Alberto Jaramillo, insistió en que Colombia no ha demostrado un compromiso firme en materia de control fronterizo, argumento central para justificar la imposición de un arancel del 30 % a las importaciones provenientes del vecino país.
En entrevista con Ecuavisa, el funcionario señaló que se requieren operativos coordinados, intercambio de información de inteligencia y acciones conjuntas que permitan garantizar condiciones de seguridad. A su juicio, no puede existir un comercio sostenible sin control efectivo en la frontera.
La controversia se agudizó tras el anuncio del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de aplicar desde el 1 de febrero el gravamen a productos colombianos. En respuesta, el Gobierno colombiano anunció medidas en los sectores comercial y energético.
Reclamos formales ante la CAN
En paralelo al cruce de decisiones, la Cancillería ecuatoriana informó que presentó tres reclamos formales contra Colombia ante la Secretaría General de la Comunidad Andina de Naciones, al considerar que existirían vulneraciones a compromisos adquiridos en el marco del ordenamiento jurídico subregional.
La notificación se produjo mientras medios colombianos señalaban que Bogotá habría radicado dos demandas contra Ecuador ante el mismo organismo, cuestionando la legalidad del arancel del 30 %.
Según el comunicado oficial, Ecuador activó los mecanismos previstos en el Acuerdo de Cartagena para defender sus derechos frente a medidas adoptadas por Colombia que, a su juicio, afectan el comercio bilateral y sectores estratégicos. Además, argumentó que ha identificado presuntos incumplimientos de decisiones del Tribunal Andino de Justicia y actuaciones incompatibles con los compromisos comunitarios.
Pese a la escalada, Jaramillo descartó que su país contemple abandonar la CAN y aseguró que el diálogo con Colombia no está roto. No obstante, evitó entregar detalles sobre las conversaciones en curso y expresó su expectativa de alcanzar una respuesta que permita superar el impasse, en un contexto donde la seguridad y el comercio permanecen estrechamente ligados en la agenda bilateral.















