La recuperación del escenario ya está en marcha con mejoras en andenes y accesos.
El emblemático Parque Bolívar de Bucaramanga comenzó su proceso de renovación con la intervención de sus áreas peatonales, dando inicio a una transformación que también incluirá la modernización de los juegos infantiles y otros espacios destinados a la recreación.
Las obras hacen parte del proyecto “Nueva Cara para 11 Parques”, una iniciativa de la Alcaldía de Bucaramanga que busca recuperar y modernizar algunos de los espacios públicos más importantes de la ciudad. Con una inversión superior a los 3.000 millones de pesos, el programa avanza en diferentes sectores con intervenciones que mejoran la infraestructura, fortalecen la seguridad y promueven escenarios adecuados para la recreación, el deporte y la convivencia de las familias bumanguesas.
En el Parque Bolívar, los trabajos se iniciaron con el mejoramiento de los andenes perimetrales y los accesos, así como la reparación de las losas de los pasajes internos, el arreglo de bordillos y la ejecución de podas radiculares para controlar el crecimiento de raíces que han afectado la infraestructura. En una segunda etapa se realizará la renovación de los juegos infantiles y de los equipos biosaludables, con el propósito de ofrecer espacios más seguros, modernos y funcionales para los usuarios.
Un parque con mucha historia

El Parque Bolívar, ubicado en el barrio del mismo nombre, comenzó a construirse en 1929 y fue inaugurado el 4 de mayo de 1930, fecha en la que se conmemoró el primer centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar.
Según el arquitecto e historiador Antonio José Díaz Ardila, el terreno donde hoy se levanta el parque fue donado al Municipio por los propietarios de la Casa Quinta Hansen. El predio comprendía el área ubicada entre las carreras 22 y 23 y las calles 37 y 39, convirtiéndose desde entonces en uno de los espacios públicos más representativos de la ciudad.

En 1950, la Academia de Historia de Santander destacó este escenario como el del “Primer Ciudadano de Colombia”, tras la instalación de un monumento elaborado por el escultor bumangués Carlos Gómez Castro. La obra representa a Simón Bolívar vestido de civil y sentado en el solio presidencial, acompañado por una figura femenina que simboliza a la patria.

Durante gran parte del siglo XX, el Parque Bolívar fue considerado un lugar exclusivo de la ciudad debido a su cercanía con el Club del Comercio y a la presencia de las familias más tradicionales de Bucaramanga, que construyeron allí sus residencias. En esa época, el centro de la ciudad aún se encontraba relativamente distante y el acceso al sector se realizaba a través del Puente de la Cochera, utilizado incluso por las lavanderas de la quebrada La Rosita.
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De aquellas casonas que rodeaban el parque, aún permanece en pie la residencia de la familia Martínez-Villalba, considerada un ícono arquitectónico de Bucaramanga y sede actual del Centro Colombo Americano.
Con las obras que hoy adelanta la Administración Municipal, el Parque Bolívar inicia una nueva etapa de su historia, combinando la preservación de su legado patrimonial con la adecuación de espacios modernos, seguros y accesibles para el disfrute de todos los ciudadanos.















