Basura, óxido e inseguridad: el deterioro que puso en riesgo al Parque de las Tres B.

Durante los últimos años, el Parque de las Tres B, situado en la entrada del barrio San Miguel, en Bucaramanga, se convirtió en motivo de preocupación para los habitantes del sector. El deterioro del mobiliario, la acumulación de residuos y los problemas de seguridad han reducido considerablemente el uso de este espacio, considerado además un referente de la memoria histórica de la ciudad.

El parque, construido hace 20 años frente a la antigua estación de Metrolínea de la Diagonal 15, lleva su particular nombre por el Burro, el Barril y el Bobito, elementos relacionados con el antiguo sistema artesanal utilizado para transportar agua y abastecer a los habitantes de Bucaramanga en sus primeros años.

Los vecinos aseguran que el lugar dejó de ofrecer condiciones adecuadas para el disfrute de niños, deportistas y familias. Según sus denuncias, la presencia de habitantes en situación de calle, el consumo de sustancias psicoactivas y la acumulación de basura son situaciones frecuentes, especialmente durante las noches, cuando el sector presenta mayores problemas de seguridad.

A esta situación se suma el deterioro de los elementos instalados en el parque. El óxido afectó los equipos del gimnasio al aire libre, mientras que los juegos infantiles y otros componentes del mobiliario también presentan daños. Para los vecinos, las condiciones representan un riesgo tanto para quienes intentan hacer ejercicio como para los menores que acuden al lugar.
La situación genera mayor preocupación debido a que el parque ya había sido sometido a una intervención con una inversión significativa hace aproximadamente tres años. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mantenimiento resultó insuficiente y el escenario hoy vuelve a presentar señales de abandono.
¡Será remodelado!

Ahora, el panorama comienza a cambiar. El Parque de las Tres B fue incluido en el proyecto de mantenimiento de parques y espacios públicos del Municipio de Bucaramanga, que contempla intervenciones para recuperar este tipo de escenarios. Los trabajos, a cargo del Consorcio Espacio Público BGA 2026, ya comenzaron en el lugar.
La recuperación contempla devolver funcionalidad y mejores condiciones al espacio, una intervención que los habitantes consideran necesaria para que el parque vuelva a ser utilizado por la comunidad. No obstante, los vecinos también piden que las obras estén acompañadas de mayores controles de seguridad y vigilancia.
Publicidad
Entre sus solicitudes están la reparación de los equipos deportivos, la recuperación de las bancas, el mantenimiento permanente y la adopción de medidas que permitan reducir los factores de inseguridad que han afectado el sector. (Le puede interesar: ‘Farmear aura’: la nueva tendencia juvenil que genera molestias en Plaza Mayor)
Más allá de su función como espacio recreativo, el Parque de las Tres B tiene un valor simbólico para Bucaramanga. Sus elementos evocan una época en la que el suministro de agua dependía de métodos rudimentarios y del esfuerzo de quienes la transportaban hasta las viviendas.
Por eso, para los habitantes del sector, recuperar este parque significa también preservar una pequeña parte de la historia de la ciudad y garantizar que ese patrimonio pueda seguir siendo un punto de encuentro ciudadano, limpio, seguro y digno.














