Los vecinos de esta urbanización de la Ciudadela Real de Minas solicitan límites a los jóvenes que se reúnen a ‘farmear aura’ porque, según denuncian, alteran la tranquilidad del sector.

Mientras para muchos jóvenes ‘farmear aura’ representa una manera de divertirse, socializar y sumarse a una tendencia que circula en internet, para los residentes y comerciantes de la urbanización Plaza Mayor estas reuniones nocturnas se han convertido en una situación que genera inconformidad. Cada noche, grupos de adolescentes y jóvenes se concentran en los pasillos y accesos a las zonas peatonales para realizar esta particular práctica que ha ganado popularidad en las redes sociales.
¿TENDENCIA QUE INCOMODA? Lo que para algunos jóvenes es una forma divertida de pasar el rato y seguir una tendencia viral, para residentes y comerciantes de la urbanización Plaza Mayor se ha convertido en motivo de preocupación. Todas las noches, grupos de adolescentes y jóvenes… pic.twitter.com/LqfvD8CSmp
— Vanguardia (@vanguardiacom) August 23, 2026
La expresión proviene del mundo de los videojuegos: ‘farmear’ significa acumular recursos mediante la repetición de una actividad, mientras que ‘aura’ hace referencia al carisma, la seguridad o la presencia que proyecta una persona. En la práctica, los participantes realizan poses, gestos, bailes o movimientos con actitud desafiante y segura, como si estuvieran compitiendo por acumular puntos imaginarios de estilo y personalidad.
Sin embargo, la actividad no ha sido recibida con el mismo entusiasmo por quienes viven o trabajan en el sector. Algunos residentes aseguran que las reuniones se prolongan durante buena parte de la noche y que el ruido termina alterando la tranquilidad del vecindario.
“Una cosa es que los muchachos quieran divertirse y otra que todas las noches tengamos que soportar música, gritos y convocatorias a todo volumen”, señaló una residente del sector, quien pidió que se respete el descanso de las familias.
Los comerciantes también han expresado su inconformidad. Según algunos de ellos, los grupos llegan a ocupar parte de los corredores y accesos peatonales, dificultando el tránsito de quienes necesitan desplazarse por estas zonas. La situación se vuelve más evidente cuando utilizan altoparlantes para acompañar las actividades o llamar a otros jóvenes a participar.

No obstante, entre los propios jóvenes hay quienes consideran que la reacción de los vecinos puede ser desproporcionada. “Nosotros lo hacemos para divertirnos, grabar videos y pasar un rato con los amigos. No queremos molestar a nadie. Si el problema es el volumen o que nos ponemos en medio del paso, eso sí se puede corregir”, explicó un joven que participa ocasionalmente en este tipo de encuentros.
Más allá de la discusión por el ruido y el uso de los espacios comunes, el fenómeno vuelve a poner sobre la mesa la velocidad con la que las tendencias de internet pasan de las pantallas a las calles. Para algunos críticos, la pregunta no es solamente cuánto duran estas modas, sino hasta qué punto los jóvenes terminan replicando comportamientos virales sin detenerse a pensar en el contexto en el que los realizan.
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‘Farmear aura’ puede ser, en esencia, una expresión más de creatividad, juego y socialización entre las nuevas generaciones. El reto está en que esa diversión también tenga límites: respetar los horarios de descanso, mantener despejados los corredores y evitar que el entusiasmo de unos termine afectando la tranquilidad y la movilidad de otros.
Mientras la tendencia continúa ganando seguidores, residentes, comerciantes y jóvenes tendrán que encontrar un punto de equilibrio. Porque tener ‘aura’, al menos fuera de internet, también podría significar saber cuándo bajar el volumen.















