Rob Jetten, de 38 años y abiertamente gay, se convirtió este lunes en el primer ministro más joven de la historia de Países Bajos.

Publicado por: EFE
Rob Jetten, quien no se retractó de llamar a Trump “misógino y criminal condenado” es el nuevo primer ministro del país. Rob Jetten asumió este lunes el cargo con el respaldo de su prometido, el jugador de hockey Nicolás Keenan, en un momento en que los derechos de las minorías vuelven a estar amenazados a ambos lados del Atlántico.
Rob Jetten has been sworn in as the Netherlands’ new Prime Minister.
— Pop Base (@PopBase) February 23, 2026
He becomes simultaneously the first openly homosexual and youngest (38) leader in the country’s history. pic.twitter.com/xBDDNOOdR5
Perfil de Rob Jetten, primer ministro más joven de Países Bajos
Rob Jetten, liberal progresista de 38 años, se convirtió este lunes en el primer ministro más joven de Países Bajos: un político apodado “Robot Jetten” por su estilo rígido en los debates, que calificó a Donald Trump de “criminal condenado” y “misógino”, y que, abiertamente homosexual, llega al poder como símbolo de una Europa liberal e inclusiva.
Jetten (1987) creció en Uden, una localidad en el sur católico de Países Bajos, en una familia de clase media, y desde joven destacó por su disciplina: jugó al fútbol e hizo atletismo, llegó a competir a nivel nacional en 400 metros y aún hoy mantiene el hábito de correr y entrenar con regularidad.
Uno de los momentos que marcó su conciencia política, según contó, fue el incendio de una escuela islámica en su pueblo en 2004 después del asesinato del cineasta Theo van Gogh.
Tenía 17 años cuando supo que un grupo de jóvenes había prendido fuego al edificio y pintado consignas de extrema derecha en las paredes. “Fue un punto de inflexión”, ha dicho. Lea también: Sacerdotes exponen al Santísimo en Jalisco en medio de violencia por muerte de ‘El Mencho’

Estudios y trayectoria de Rob Jetten
Jetten estudió Administración Pública en Nimega y pronto se metió en política. A los 22 años ya era jefe del grupo municipal del progresista D66 en esa ciudad; en 2017 dio el salto al Parlamento nacional y, apenas año y medio después, asumió el liderazgo del grupo parlamentario en La Haya.
Ese ascenso meteórico tuvo un precio, puesto que en sus primeras intervenciones nacionales fue criticado por repetir frases casi idénticas ante las cámaras y fue apodado “Robot Jetten”.
El “pesado del clima”
En el cuarto gobierno de Mark Rutte (2022-2024), Jetten fue ministro de Clima y Energía, un legado que dejó blindado por ley, y gestionó la crisis energética tras la invasión rusa de Ucrania.
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De esa etapa, sus aliados lo ven como un negociador fiable, capaz de sentarse con partidos muy distintos, aunque sus críticos dicen que a veces resulta difícil saber qué le molesta o qué le emociona.
Tras una derrota electoral dura que redujo a D66 a nueve escaños en 2023, un informe interno acusó al partido de sonar “moralista, alienante y excluyente”, y Jetten asumió el golpe y ajustó el rumbo del partido, tomándose en serio lo despectivo del apodo “climaatdrammer” (pesado del clima).
En la campaña que lo llevó al poder habló menos de clima y más de economía, vivienda y seguridad, endureció el discurso sobre migración -frenando el avance del ultraderechista Geert Wilders- y defendió mayor inversión en defensa, en línea con la OTAN.
Wat een dag. Straks staan we op het bordes voor de beëdiging.
— Rob Jetten (@RobJetten) February 23, 2026
Trots om dit samen te mogen doen. In een nieuwe fase, met een grote verantwoordelijkheid en vooral een gezamenlijke belofte om ons in te zetten voor iedereen in Nederland.
Door niet te blijven hangen in wat er… pic.twitter.com/Q9EBn627qr
Trump, un “misógino”
Como líder opositor, Jetten llamó a Donald Trump “criminal condenado”, “misógino” y peligro para la seguridad internacional, y, una vez a las puertas del poder, no quiso retirar esas palabras.
También fue crítico con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, al que llegó a calificar de “criminal de guerra” por la ofensiva en Gaza y el uso del hambre como arma de guerra.
Por otro lado, Jetten ha hablado abiertamente de su proceso personal como joven gay en un entorno conservador del sur del país, pero su orientación nunca fue un secreto en su carrera política, y en campaña apareció con naturalidad junto a su prometido, el jugador argentino de hockey Nicolás Keenan.
En un país pionero en derechos LGTBI, su llegada al poder no rompe moldes, pero sí adquiere valor simbólico en un contexto internacional donde los derechos de las minorías y la diversidad vuelven a estar en debate, incluido en los Estados Unidos de Trump.
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Quienes han trabajado con él lo describen como atento al detalle, disciplinado y correcto, un político que no es dado a los gestos teatrales, que prefiere el trabajo técnico y las conversaciones discretas, aunque los medios locales creen que será la versión liberal de izquierdas de Rutte.
Jetten deberá gobernar un país fragmentado, con una derecha fuerte y una sociedad exigente y cansada de la inestabilidad política que surgió, precisamente, tras el fin de la era Rutte en 2024.
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