Varias iglesias en Italia comenzaron a implementar tecnología contactless durante las misas, facilitando las donaciones digitales sin necesidad de usar efectivo.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Vaticano y varias iglesias en Italia ya han comenzado a implementar nuevas formas de recibir ofrendas durante las misas, incorporando pagos electrónicos y tecnología contactless para facilitar las donaciones de los feligreses.
La iniciativa, que tomó mayor impulso desde mediados de 2025, busca modernizar el tradicional momento de la colecta, permitiendo que los asistentes puedan donar utilizando tarjetas, celulares o dispositivos digitales, incluso si no llevan dinero en efectivo. Te interesa: La inteligencia artificial y la tokenización marcan una nueva etapa en los pagos digitales
Aunque algunas parroquias ya habían empezado a probar este tipo de herramientas durante la pandemia, el sistema ahora empezó a expandirse con más fuerza y llegó también a espacios vinculados al Vaticano.
#Mundo El Vaticano y varias iglesias en Italia ya comenzaron a implementar pagos electrónicos y donaciones contactless durante las misas.
— Vanguardia (@vanguardiacom) May 25, 2026
Ahora los feligreses pueden aportar usando tarjetas, celulares y dispositivos digitales, incluso sin llevar efectivo. La iniciativa busca… pic.twitter.com/4hjxH1FB9Q
Según se ha conocido, las terminales cuentan con pantallas multilingües, no requieren registro previo y están diseñadas para proteger la privacidad de quienes realizan las contribuciones. Lea: De nuncio en Colombia a “número 3” del Vaticano: el papa León XIV asciende a Paolo Rudelli
La medida tiene como objetivo agilizar las donaciones destinadas a proyectos sociales, mantenimiento de iglesias y actividades eclesiásticas, adaptándose a los cambios en los hábitos de pago de millones de personas alrededor del mundo.
El tema volvió recientemente a la conversación digital luego de que un video mostrando este sistema comenzara a circular ampliamente en redes sociales, generando opiniones divididas entre quienes ven la iniciativa como una evolución tecnológica y quienes prefieren mantener las tradiciones más clásicas dentro de la Iglesia.















