Adultos mayores y zonas rurales serían los más afectados con esta transformación.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La BBC comenzó a preparar uno de los cambios más importantes de su historia. El reconocido medio británico contempla dejar atrás las transmisiones tradicionales de radio y televisión para convertirse, en la próxima década, en una plataforma completamente digital.
El anuncio fue hecho por el director general de la BBC, Tim Davie, quien aseguró que la compañía ya piensa en un escenario donde internet sea el único canal de distribución para sus contenidos.
“Imagínese un mundo en el que solo haya Internet, donde la televisión y la radio se apaguen y las opciones sean infinitas”, afirmó Davie. “Un apagado de la transmisión ocurrirá y debería ocurrir con el tiempo, y deberíamos estar activos en la planificación para ello”.
Una BBC pensada para el consumo digital
Aunque el directivo dejó claro que la BBC seguirá apostándole a las transmisiones en vivo, explicó que el futuro del medio estará concentrado en una experiencia digital más personalizada para los usuarios.
“Con el tiempo, esto significará menos servicios de transmisión lineal y una oferta en línea conjunta más personalizada”, señaló.
La idea es “reunir a la BBC en una sola oferta”, posiblemente a través de una aplicación que integre todos sus servicios: programas de televisión, noticias locales, radio y contenido educativo.
Ese cambio también podría significar la desaparición de marcas históricas como BBC One o BBC Radio 4, aunque varios de sus programas continuarían funcionando dentro del ecosistema digital.
El reto de no perder a millones de usuarios
Para Davie, el verdadero desafío no es dar el salto tecnológico, sino hacerlo sin dejar atrás a gran parte de su audiencia.
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“Pasar a lo digital no es el desafío en sí mismo; cambiar a lo digital sin perder la mayor parte de su audiencia y quemando millones de libras innecesariamente es el desafío”, afirmó.
El director de la BBC también reconoció la preocupación que existe frente a millones de británicos, especialmente adultos mayores, personas de bajos recursos o habitantes de zonas rurales, que todavía no cuentan con una conexión estable a internet y podrían quedar excluidos de una BBC únicamente digital.
En medio de esta transformación, Davie también dejó abierta la posibilidad de buscar nuevas formas de financiación para la cadena pública británica, lo que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el futuro de la tarifa de licencia que actualmente sostiene buena parte de la operación del medio.















