Doce días después de los terremotos, Venezuela reabre parcialmente las escuelas. Sin embargo, el colapso de edificaciones y el alto número de víctimas mantienen la preocupación sobre el regreso a las aulas.

Con miles de estudiantes de regreso a sus pupitres, Venezuela busca recuperar poco a poco la normalidad en medio de un panorama que combina esperanza y precaución, doce días después de la peor tragedia sísmica que ha enfrentado el país en el último siglo.
El Ministerio de Educación venezolano ordenó este lunes la reanudación de las clases escolares en 18 de los 24 estados del territorio nacional, correspondientes a las zonas que no resultaron afectadas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio.
La medida excluye a Caracas, La Guaira y a varios municipios de Aragua, Carabobo, Falcón y Miranda, donde las actividades académicas permanecen suspendidas debido a los daños estructurales. Además: La otra tragedia del terremoto en Venezuela, cientos de mascotas esperan ayuda en La Guaira

Maestros piden garantías antes de volver
La Federación Venezolana de Maestros manifestó el domingo su preocupación por las condiciones en las que se retomarían las labores escolares. La organización gremial solicitó que no se exija el reinicio de clases sin antes realizar una evaluación técnica y estructural rigurosa de las instalaciones educativas.
Según explicaron sus voceros, la respuesta institucional frente a la tragedia no puede limitarse a un simple ajuste del calendario académico.
La inquietud del gremio no resulta infundada. El pasado viernes, una sección de aulas de un colegio en Caracas colapsó, aunque sin dejar víctimas fatales.
La estructura cayó sobre viviendas cercanas y dejó al menos una persona herida, episodio que reavivó el temor por la seguridad de otras edificaciones escolares. Siga informado: Los terremotos cambian el rumbo político de Venezuela en medio de una crisis sin precedentes

En este contexto, instituciones como la red de colegios Fe y Alegría optaron por priorizar el acompañamiento emocional de los estudiantes por encima de las actividades académicas tradicionales.
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Según explicó Luisa Pernalete, integrante del centro de formación de esta organización, el objetivo durante los primeros días será conocer cómo se sintieron los niños, niñas y adolescentes durante y después de los sismos, antes de retomar cualquier dinámica pedagógica. Además: Venezuela busca sobrevivientes entre el silencio y los escombros tras el devastador terremoto

Ciudades intentan recuperar su ritmo diario
Mientras tanto, la capital venezolana avanza en su proceso de recuperación. Diversos comercios reabrieron sus puertas y el transporte público volvió a operar con normalidad en varios sectores.
Sin embargo, algunas vías de las zonas donde colapsaron edificaciones continúan cerradas, mientras equipos de maquinaria pesada y organismos de rescate trabajan en la remoción de escombros.
El balance de la tragedia sigue siendo devastador. Las autoridades reportan 3.342 personas fallecidas y 16.740 heridas, cifras que podrían seguir aumentando conforme avancen las labores de búsqueda.
Adicionalmente, 17.345 personas perdieron sus viviendas, razón por la cual el Gobierno habilitó 79 campamentos transitorios para atender a los damnificados. Lea también: Lucas Gámez, la historia del niño desaparecido que mantiene en oración a Venezuela

El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, precisó que 856 edificaciones resultaron afectadas por los movimientos telúricos, de las cuales 190 colapsaron por completo.
Este desastre se convirtió en el más letal registrado en Venezuela en el último siglo, superando ampliamente al sismo de 1967, ocurrido cerca de Caracas, que dejó 245 víctimas mortales. Además: ONU alerta por grave deterioro humanitario en Venezuela tras los terremotos
La cooperación internacional también ha desempeñado un papel fundamental en la respuesta a la emergencia. Según cifras de Naciones Unidas, 25 de los 77 equipos de rescate provenientes de 31 países continúan desplegados en territorio venezolano, mientras que países como Colombia, Argentina, México y Panamá han enviado ayuda humanitaria y personal especializado para apoyar la fase de recuperación que atraviesa el país.













