Un estudio del MIT acerca las baterías de estado sólido a motos eléctricas más ligeras y eficientes.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Las baterías de estado sólido vuelven a estar en el centro de la investigación científica. Un grupo de expertos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y de la Universidad Técnica de Múnich presentó un avance que podría mejorar el rendimiento de este tipo de tecnología, considerada una de las grandes apuestas para el futuro de la movilidad eléctrica.
Los resultados fueron publicados en la revista Nature Nanotechnology y se centran en uno de los principales desafíos de estas baterías: la aparición de pequeñas estructuras metálicas, conocidas como dendritas, que pueden provocar cortocircuitos, reducir la vida útil del sistema e impedir cargas rápidas y seguras.
En lugar de modificar la composición química del material, los investigadores ajustaron el proceso de fabricación de un electrolito cerámico conocido como LLZO. Con ese cambio lograron que el paso de los iones de litio fuera más uniforme y redujeron las fugas de electrones que favorecen la formación de las dendritas.

Las pruebas de laboratorio mostraron que el material soportó corrientes eléctricas superiores antes de presentar fallas, un resultado que podría traducirse, en el futuro, en baterías más resistentes, con mayores velocidades de carga y una vida útil más prolongada.
¿Qué cambiaría para las motos eléctricas?
Si esta tecnología logra superar las siguientes etapas de desarrollo, las motos eléctricas podrían utilizar baterías más compactas y ligeras sin sacrificar autonomía. Otra posibilidad sería mantener el mismo tamaño del paquete de baterías, pero aumentar la distancia que puede recorrer el vehículo con una sola carga.
Además de mejorar la autonomía, un acumulador más liviano reduciría el peso total de la motocicleta, favoreciendo la maniobrabilidad, el desempeño de la suspensión y el comportamiento en frenado. Puedes leer: Crece la movilidad eléctrica en Bucaramanga: qué dice la norma sobre límites y sanciones

El mismo principio también podría aplicarse en otros vehículos eléctricos ligeros, como cuatrimotos, vehículos todoterreno, motos de nieve e incluso algunas embarcaciones recreativas.
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Aún falta el paso más difícil
Pese al avance, los investigadores advierten que el hallazgo todavía debe demostrar que puede fabricarse a gran escala y a un costo competitivo.
La industria ya ha visto anuncios de baterías con autonomías y tiempos de carga extraordinarios que posteriormente no han logrado confirmarse en condiciones reales de uso. Por esa razón, el siguiente reto será comprobar que esta tecnología puede salir del laboratorio y convertirse en un producto comercial confiable.

Por ahora, el estudio representa un paso importante para resolver uno de los problemas que durante años ha limitado el desarrollo de las baterías de estado sólido, aunque todavía será necesario recorrer varias etapas antes de ver esta tecnología instalada de forma masiva en las motos eléctricas.















