La oposición demócrata en la Cámara de Representantes de EE.UU. inició ayer el proceso para un segundo juicio político a Trump.

Publicado por: EFE
La oposición demócrata en la Cámara de Representantes de EE.UU. inició ayer el proceso para un segundo juicio político al presidente saliente, Donald Trump, al presentar formalmente el cargo del que le acusan, el de “incitar una insurrección” por su responsabilidad en el asalto al Capitolio.
El proceso allana el camino para acusar oficialmente a Trump de ese cargo, en una votación en el pleno de la Cámara de Representantes que “podría llegar mañana”, dijo el congresista demócrata Dan Kildee, uno de los patrocinadores de la resolución, en declaraciones a la cadena CNN.
La resolución, añadida a la agenda de la Cámara Baja durante una breve sesión en el pleno ayer, cuenta ya con 210 patrocinadores, lo que prácticamente garantiza que Trump será formalmente acusado de ese cargo político una vez que se vote sobre el tema.
Se necesita una mayoría simple de 218 votos para aprobar la acusación contra Trump (o incluso menos, si hay ausencias en el pleno), y los demócratas controlan 222 escaños de la Cámara de Representantes.
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La acusación formal en la Cámara Baja obligaría al Senado a iniciar un segundo juicio político contra Trump, tras el celebrado hace un año por sus presiones a Ucrania, pero la Cámara Alta no tiene previsto retomar su actividad hasta el 19 de enero próximo, un día antes de que el presidente electo, Joe Biden, llegue al poder.
Los demócratas consideran aún así necesario someter a ese proceso a Trump por su responsabilidad en el asalto al Capitolio, y aunque no podrán destituirle, han incluido en la resolución otra consecuencia que sí le afectaría: su inhabilidad para ocupar futuros cargos políticos.
Antes de votar en el pleno sobre el juicio político (”impeachment”, en inglés), los congresistas demócratas quieren dar una última oportunidad al vicepresidente saliente, Mike Pence, para que intente destituir al presidente saliente estadounidense según el proceso establecido en la Enmienda 25 de la Constitución.
Esa enmienda dice que el Vicepresidente puede reemplazar al Presidente si declara por escrito, con el respaldo de una mayoría del gabinete, que el mandatario “es incapaz” de desempeñar el cargo; pero Pence se ha negado hasta ahora a activar esa vía y es muy improbable que lo haga.















