Ola verde
Sábado 22 de noviembre de 2025 - 12:00 AM

Santander requiere trabajo articulado para impulsar la sostenibilidad en los territorios

Una conversación profunda sobre los retos ambientales del departamento, marcó la pauta del V Encuentro Regional por la Sostenibilidad liderado por Vanguardia. Los panelistas del evento plantearon la necesidad de crear una hoja de ruta que fusione desarrollo económico, cuidado del agua y educación ambiental.

VANGUARDIA
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Publicado por: Paula Vera

El encuentro, realizado el 20 de noviembre y que contó con el apoyo de la CDMB, Empas, UDES y Eme Ingeniería, reunió en un mismo escenario a quienes hoy lideran los principales procesos ambientales del departamento. La conversación fue dirigida por Melissa García, directora de Vanguardia, quien condujo un diálogo directo con los tres expertos en materia de sostenibilidad: Juan Carlos Alemán, asesor de la Dirección General de la CDMB; Roberto José Molina, ingeniero ambiental del EMPAS; y Fausto René Pozo, investigador y docente de la Universidad de Santander.

Desde las primeras intervenciones, el tema que unió a todos fue el mismo: el agua. Desde la perspectiva de preservación, comunidad y educación, los invitados coincidieron en que cualquier discusión sobre sostenibilidad en Santander debe partir del cuidado de las fuentes hídricas, porque cada decisión tomada en el territorio, ya sea en zonas rurales, urbanas o incluso en municipios lejanos, terminan conectándose con las cuencas que abastecen a Bucaramanga y su área metropolitana.

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Juan Carlos Alemán enfatizó que el territorio debe entenderse como un sistema interdependiente. Explicó que lo que ocurre en municipios como Málaga o Vélez puede impactar directamente la calidad y el comportamiento de ríos como el Tona, el Frío o el Oro. Para él, es necesario que la región empiece a mirarse más allá de sus fronteras políticas y que construya una visión conjunta sobre el uso y la protección del agua.

Alemán también destacó la importancia de contar con información más precisa. Señaló que, aunque existen avances, todavía falta fortalecer los sistemas de monitoreo para anticiparse a riesgos y tomar decisiones mejor fundamentadas. Considera un punto clave que los datos sobre el estado de las cuencas sean accesibles no solo para las entidades, sino también para la ciudadanía.

Por su parte, Roberto José Molina centró su mensaje en los desafíos que inician dentro de los hogares. Explicó que prácticas cotidianas como botar aceite por el desagüe, arrojar pañitos húmedos o realizar conexiones erradas terminan afectando directamente el alcantarillado y las quebradas del área metropolitana. Estas acciones, aunque parecen pequeñas, deterioran la infraestructura y tienen un impacto directo en la salud del agua.

Molina también habló de la necesidad de modernizar los sistemas de alcantarillado. Destacó que herramientas como cámaras robotizadas y sensores permiten identificar fallas y vertimientos que antes no se detectaban, lo que facilita la intervención oportuna. Estos avances, señaló, son clave para acercarse al objetivo de tener fuentes hídricas más limpias y redes más seguras.

Desde la academia, Fausto René Pozo explicó cómo la educación superior está aportando a la construcción de un territorio más sostenible. Contó que la UDES ha integrado la sostenibilidad en sus programas, investigaciones y prácticas con comunidades, con el propósito de que los estudiantes comprendan los retos reales del departamento y propongan soluciones aplicadas. Para Pozo, enseñar sostenibilidad no solo implica teoría, sino también vivir el territorio, recorrerlo y conectar a los jóvenes con las problemáticas ambientales locales.

Los panelistas también coincidieron en que la educación ambiental debe empezar desde la infancia y mantenerse de manera constante. Señalaron que gran parte de los problemas actuales se relaciona con hábitos, y que transformarlos requiere programas comunitarios, acciones pedagógicas y acompañamiento permanente a los ciudadanos.

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Al avanzar la conversación, surgió otro punto clave: la necesidad de una alianza regional más sólida. Los invitados afirmaron que la sostenibilidad no puede depender de esfuerzos aislados; por el contrario, requiere que municipios, autoridades ambientales, empresas, organizaciones sociales y academia trabajen bajo un mismo propósito. Aunque las subregiones del departamento tienen realidades distintas, todas cumplen un rol dentro del equilibrio ambiental y, por eso, deben participar en las decisiones.

Hacia el cierre del encuentro, Melissa García resaltó cómo cada intervención convergía en una misma idea: la sostenibilidad es un trabajo colectivo. Según los panelistas, Santander tiene el potencial para liderar una agenda fuerte en este tema, pero debe planear a largo plazo, fortalecer la gobernanza del agua y lograr una articulación real entre instituciones y ciudadanía.

El foro terminó con una visión esperanzadora: la región cuenta con el conocimiento, las capacidades y los actores necesarios para construir un futuro más equilibrado. El reto ahora es convertir las reflexiones del encuentro en acciones concretas que permitan proteger el territorio y garantizar un desarrollo sostenible para las próximas generaciones.

La sostenibilidad no es un discurso, es una decisión que tomamos cada día en comunidad

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Publicado por: Paula Vera

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