Aunque no cambian la esencia de las personas, las redes sociales influyen en la forma en que muchos jóvenes perciben su imagen.
Publicado por: Giselle Yuliana Jejen Herrera
En la vibrante Bucaramanga, miles de jóvenes navegan diariamente por el complejo mundo de las redes sociales, estas plataformas digitales, aunque no cambian la esencia de una persona, sí influyen profundamente en la autoimagen, la autoestima y la coherencia del autoconcepto, especialmente cuando la identidad está en plena formación.
Los expertos insisten en que el impacto de las redes no se mide solo por el tiempo que tus hijos pasan conectados, sino por cómo las utilizan. ¿Buscan la validación constante a través de “likes”?
¿Muestran una vida idealizada, lejos de la realidad?
Estas prácticas pueden generar inseguridad y confusión en un momento vital para construir quiénes son. Por el contrario, un uso creativo y auténtico de estas herramientas puede ser un excelente medio para explorar y conocer sus propias características.
Miguel Eduardo Uribe Moreno, director de la Especialización en Psicología Educativa de la Universidad Católica de Colombia, señala que el objetivo no es prohibir la tecnología, sino fortalecer la capacidad de los jóvenes para elegir de manera consciente y construir una identidad sólida y coherente.

Claves para un desarrollo saludable en la era digital
Una identidad saludable se construye con reflexión y compromiso, algo que ocurre especialmente en la adolescencia.
No se trata de cambiar por cambiar, ni de apegarse a todas las modas que aparecen. Uribe Moreno comparte algunas señales que indican que un joven de Bucaramanga está desarrollando su identidad de manera sana, incluso en el entorno digital:
- Puede explicar por qué adopta ciertas ideas, gustos o posturas, y no solo porque “todos lo hacen”.
- No depende exclusivamente de la aprobación digital, como los “likes” o los comentarios, para sentirse valioso. Su valor reside en sí mismo, no en la reacción de otros.
- Mantiene una coherencia entre su identidad en línea y su identidad fuera de línea. Es la misma persona, con los mismos valores y principios.
- Tolera las diferencias de opinión o gustos de otros sin sentirse amenazado. Reconoce que la diversidad es normal.
- Cambia de opinión después de una reflexión profunda, no solo por seguir una tendencia o por presión de grupo en las redes.

Padres y docentes en los barrios de la ciudad, desde Cabecera hasta Mutis, deben estar atentos a estas dinámicas. Te puede interesar: ¿Puede la tecnología transformar la forma en que enseñamos? La apuesta de Norma por la IA y la gamificación en el aula
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El rol fundamental de padres y educadores
El acompañamiento de los adultos juega un papel crucial. La evidencia demuestra que el mejor estilo de apoyo combina límites claros con un fuerte soporte emocional, calidez y respeto en la interacción. Para los padres y profesores de nuestros jóvenes bumangueses, esto significa:
Escuchar antes de juzgar: Antes de formarse una opinión, es vital escuchar a los adolescentes sobre sus exploraciones en línea.
- Diferenciar: Distinguir entre una conducta riesgosa y la búsqueda normal de la identidad personal.
- Dialogar sobre presión social y autenticidad: Hablar abiertamente sobre cómo las redes pueden generar presión y la importancia de ser auténtico.
- Establecer acuerdos, no prohibiciones absolutas: Crear acuerdos de uso de la tecnología en lugar de prohibiciones que pueden generar resistencia.
- Entender y no estigmatizar: Evitar estigmatizar gustos o ideologías, ya que esto puede llevar a que los jóvenes se cierren y se radicalicen.
El espacio educativo, incluyendo los colegios públicos y privados de Bucaramanga, es un lugar clave para la formación de la persona. Allí, el psicorientador tiene la labor de promover la reflexión crítica y la autonomía en los jóvenes.
Esto incluye explorar el significado que los jóvenes le dan a las tendencias que siguen, educar sobre la comparación social y la construcción selectiva de la imagen en redes, y fomentar el pensamiento crítico y la autonomía.

Miguel Eduardo Uribe Moreno hace un llamado de atención a las instituciones educativas, incluyendo las de nuestra región: “Muchas instituciones han incorporado tecnología, pero no siempre han integrado una educación crítica sobre identidad digital.
Con frecuencia se regula el uso de dispositivos, pero se trabaja poco la comparación social, la autoimagen, la gestión emocional online o la ciudadanía digital”. Lea: En Bucaramanga, primera promoción en tecnologías limpias marca hito en las UTS
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Para estar realmente preparados, los colegios de Bucaramanga necesitan programas sistemáticos de alfabetización digital y emocional, formación docente en desarrollo identitario y protocolos claros frente a situaciones como el ciberacoso.
El verdadero desafío no es controlar la tecnología, sino educar a nuestros jóvenes para habitarla de manera saludable y construir una identidad fuerte en Bucaramanga.














