Detrás de un video que despierta curiosidad hay decisiones que el público no siempre ve. Un equipo de divulgadores cuenta cómo combina investigación y humor para acercar temas complejos a las redes sociales.

Publicado por: Redacción Tecnología
Explicar ciencia en pocos minutos exige elegir las palabras, comprobar los datos y encontrar una manera de mantener la atención. Para los divulgadores que trabajan en redes sociales, cada video plantea un reto: acercar un tema complejo a personas que quizá nunca lo habían buscado.
Esa es parte de la apuesta de Shots de Ciencia, un proyecto que combina periodismo científico, recursos visuales y humor. Su equipo utiliza estos formatos para conectar preguntas de la vida cotidiana con explicaciones que inviten a seguir investigando.
En TikTok, una de las plataformas donde comparte sus contenidos, los videos breves funcionan como una puerta de entrada a esos temas. Sara Trejos, productora ejecutiva del proyecto, explicó en un comunicado difundido por la plataforma que el trabajo comienza con la investigación y la escritura de los guiones.
“Hacemos guiones minuciosamente investigados con un tono explicativo que se apoya en el performance y el humor cuando es necesario. Confiamos en que nuestra audiencia tiene un deseo genuino de seguir aprendiendo, así que nunca dejamos de lado el rigor”, señaló.
Según Trejos, estos videos pueden despertar el interés por la ciencia y mostrar su relación con la vida diaria. En ese proceso, cada formato ofrece una posibilidad de llegar a públicos con diferentes inquietudes y niveles de familiaridad con el conocimiento científico.
La productora también destacó la responsabilidad de quienes elaboran las explicaciones. “Como creadores, debemos ser transparentes con la audiencia y usar estos formatos como un puente para fomentar el pensamiento crítico, sembrar preguntas y lograr que las personas vuelvan a ver a la academia como un espacio necesario, estimulante y divertido”, afirmó.
El comunicado presenta esta experiencia como parte de los contenidos educativos que circulan bajo la etiqueta #AprendeEnTikTok y reporta más de 3,4 millones de creaciones. Sin embargo, no precisa la fecha de corte ni el alcance geográfico de esa cifra, que corresponde a publicaciones y no permite establecer cuántas personas han aprendido con ellas.
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El testimonio de Trejos sitúa el propósito de la divulgación en las preguntas que puede despertar un video. La investigación previa, la transparencia y la invitación a profundizar son los criterios que el proyecto propone para acercar la ciencia a sus audiencias.














