Moskva fue uno de los barcos que se hicieron famosos al comienzo de la guerra por decirles a las tropas ucranianas en la Isla de las Serpientes que se rindieran, a lo que ellos respondieron que “se fueran a la mierda”.

Publicado por: Agencia Efe
El asesor presidencial de Volodímir Zelenski, Oleksiy Arestovych, compartió un video en Twitter que muestra lo que dijo que era el crucero ruso Moskva siendo atacado por los misiles Neptún de Ucrania, el pasado 14 de abril.
“El buque insignia de la armada rusa, Moskva, llevó a cabo una operación de superficie negativa en el área de esa isla donde se le dijo que se fuera a la mierda. ¿Dónde está Moskva? Se hundió”, escribió Arestovych junto al video.
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El video está en su mayoría completamente en negro, excepto por un momento en el que se ve un gran destello, que sería el misil Neptún alcanzando el buque ruso.
El hundimiento del Moskva, un crucero portamisiles, ha privado a Rusia de su buque con mayor capacidad de fuego que tenía emplazado en el mar Negro, y constituye su mayor pérdida material en lo que va de su campaña militar en Ucrania, ya que su valor se estimaba en 750 millones de dólares.
El Moskva esta dotado asimismo de un helicóptero antisubmarino Ka-27. Con 186,5 metros de eslora, 20,8 metros de manga y un desplazamiento de 11.490 toneladas, el buque, que desarrollaba un velocidad máxima de 30 nudos fue botado en 1979 y cuatro años más tarde entró en servicio en la Armada soviética con el nombre de “Slava” (gloria).
A bordo de él en 1989 el entonces presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, viajó a Malta para reunirse con su homólogo estadounidense George Bush padre.
En 1996, ya integrado en la Armada de Rusia, fue rebautizado como Moskva y en su historial figuran misiones de apoyo en la guerra ruso-georgiana de 2008 y del contingente militar ruso desplegado en Siria.

Rusia alega un incendio no un ataque
El crucero portamisiles participó en la captura de la pequeña isla ucraniana Zmiiniy (de las serpientes) en el mar Negro el 24 de febrero pasado, el día en que Rusia lanzó su llamada “operación militar especial” en Ucrania
“¡Buque de guerra ruso, vete al carajo!”, fue la respuesta que recibió el buque a su exigencia de rendición de la guarnición del guardia fronterizo ucraniano Román Gríbov, quien junto con 12 compañeros fue capturado prisionero. Más de un mes después los guardias fronterizos ucranianos, que varios días después de su captura se consideraban muertos, fueron canjeados por prisioneros rusos.
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Para entonces la frase pronunciada por Gríbov ya se había convertido en un lema en toda ucrania.
El armamento del buque incluía 16 misiles antibuques Vulkán y 64 misiles antiaéreo antiaéreos S-300F en ocho lanzaderas, además de artillería, torpedos y cargas de profundidad.
El Ministerio de Defensa de Rusia admitió anoche que el crucero se había hundido, aunque aseguró que perdió el buque debido a un incendio accidental que provocó la detonación de sus municiones y no por misiles Neptun ucranianos.
Previamente, el 24 de marzo, también resultó dañado el barco de desembarco ruso de clase Alligator Sarátov, según Londres.
Rusia lanzó advertencias
“Es probable que ambos eventos lleven a Rusia a revisar su postura marítima en el mar Negro”, indicó la inteligencia británica.
Para el ISW, el hundimiento del barco ruso es una “bendición para la moral ucraniana, como símbolo de las capacidades de Ucrania de contraatacar a la Armada rusa”.
Pero, añade, “es poco probable que suponga un golpe decisivo para las operaciones rusas en general”.
Horas después de perder el Moskva, Rusia, lanzó dos mensajes de advertencia en uno a Ucrania: que no ha perdido la capacidad de lanzar misiles desde el mar y que puede alcanzar fácilmente Kiev.
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De madrugada lanzó misiles Kalibr desde el mar contra una planta industrial a 16 kilómetros de la capital y destruyó los talleres que “producían y reparaban sistemas de misiles antiaéreos de largo y mediano alcance, así como misiles antibuque”, como los Neptun.
El portavoz del Ministerio de Defensa, Igor Konashénkov, explicó el bombardeo como una respuesta a supuestos ataques ucranianos en territorio ruso, como los de ayer en las regiones fronterizas de Bélgorod y Kursk.

















