La nueva reforma política contempla dentro de las formas de participación ciudadana el voto en blanco, que es en realidad una forma de expresar democráticamente, que no se está de acuerdo con determinado grupo de candidatos a las elecciones.
Publicado por: Luis Carlos Abril Hernández
Siempre se ha acudido a esta figura cuando se quiere participar en comicios, pero no escoger un candidato determinado porque no llena nuestros gustos políticos; pero ahora surgen unas personas que pueden liderar este tipo de sentimiento y se atribuyen tal calidad, como si se tratara de un candidato más en la contienda. Su fin es evidente, buscar que la Registraduría, dependiendo del número de votantes, les cancele por voto depositado, y marcado como "voto en blanco". Nos parece aberrante que nazca en la reforma una filosofía que pretende decir al conglomerado, que si la mayoría de electores elige esta forma de participación o de protesta por así decirlo, las listas de candidatos deben ser cambiadas, pero nunca que personas de manera "ingeniosa" se aprovechen de tal circunstancia y logren jugosas ganancias particulares. Votar de esa manera debe constituirse en una forma más de participación porque así se quiere, y no porque ese grupo de avivatos se aproveche de tal circunstancia para beneficios propios. La Registraduria debe pronunciarse al respecto y reglamentar tal despropósito.











