Otros ratones de biblioteca dicen que es Marcella Marmo, historiadora napolitana. Otra hipótesis es que es Domenico Startone. Especulaciones, conjeturas.
Ese es uno de los grandes interrogantes de la literatura contemporánea. Sabemos que Elena Ferrante es la novelista más aclamada del siglo XXI, el más grande éxito de ventas literarias en Europa y en las Américas. Se habla de “la fiebre Ferrante”. Su saga “dos amigas”, conformada por cuatro novelas: “La amiga estupenda”, “Un mal nombre”, “Las deudas del cuerpo” y “La niña perdida”, se ha traducido a numerosos idiomas, se han vendido más de 10 millones de ejemplares en 40 países y, además, es base de una exitosa serie de televisión, pero…
¿Quién es, realmente, Elena Ferrante? ¿Quién escribió tales libros que narran la amistad de Elena Greco (Lenú) y Rafaella Cerullo (Lila), niñas que crecen en Nápoles en los años 50 del siglo XX en un barrio de clase obrera y, a lo largo de sus vidas (marcadamente distintas) plasman un testimonio de amistad femenina, de la relación entre madre e hija, de lo que es la competencia, la admiración, la vergüenza y la envidia entre los seres humanos, de las desigualdades e injusticias económicas y sociales, de la corrupción, los celos, el amor, la lealtad, la traición?
¿Quién es Elena Ferrante, novelista que según encuesta hecha por el periódico The New York Times a más de 500 reconocidos autores, intelectuales y críticos, escribió el número uno en la lista de los 100 mejores libros del siglo XXI?
Es sabido que Elena Ferrante es un seudonimo, un nombre literario usado por alguien que no quiere revelar su identidad, despertando intriga entre periodistas, lectores y murmuradores que escudriñan quién es aquella a la que todos aplauden.
Hay sospechas, se siguen pistas, brotan presunciones, se tejen indicios, pero nadie sabe, a rajatabla, quien es ella, el más rotundo éxito editorial de nuestros días.
Claudio Gatti, periodista escarbador de oficio, halló huellas, enlazó suposiciones, elaboró hipótesis y “sentenció” que era Anita Raja, traductora de libros, esposa del escritor napolitano Domenico Startone, pero la indiciada negó y nadie ha podido probar que sea, o que no sea.
Otros ratones de biblioteca dicen que es Marcella Marmo, historiadora napolitana. Otra hipótesis es que es Domenico Startone. Especulaciones, conjeturas.
Entre tanto, Elena Ferrante, cuando es premiada, envía a sus editores a recibir las distinciones y suelta, a través de terceros, grano a grano, pistas como que creció en Nápoles, luego sopló que es hija de una costurera, después que está casada, posteriormente que tiene hijos. Pero nadie sabe, a cabalidad, quién es Elena Ferrante; en tanto, se multiplican las habladurías, sus libros se venden “como pan caliente” y muchos lectores prefieren que no se sepa quien és.












