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Jueves 28 de noviembre de 2024 - 04:09 AM

El hetero-pesimismo: una invitación a reinventarse el amor

Muchas están prefiriendo concentrarse en su vida profesional y en profundizar su amistad con otras mujeres con quienes crean redes de cuidado, apoyo, bienestar y reciprocidad emocional que no encuentran en sus vínculos con hombres.

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Acuñado en 2019 por Asa Seresin, el término describe una fuerte sensación de desilusión y frustración hacia las relaciones heterosexuales, principalmente por parte de las mujeres, y señala cómo estas están cada vez menos dispuestas a iniciar o quedarse en relaciones que les exigen asumir roles tradicionales.

Esta tendencia es particularmente pronunciada en las mujeres jóvenes, quienes tienen la brecha más grande de la historia en actitudes y valores con los hombres de su generación.

Una queja común es la expectativa de que las mujeres realicen dos tipos de trabajo invisible: el emocional, regulando sus emociones y las de su pareja; y el hermenéutico, descifrando constantemente los sentimientos de un hombre que no los verbaliza, manda señales equívocas y evade constantemente preguntas y conversaciones serias sobre la relación.

Por lo anterior, muchas están prefiriendo concentrarse en su vida profesional y en profundizar su amistad con otras mujeres con quienes crean redes de cuidado, apoyo, bienestar y reciprocidad emocional que no encuentran en sus vínculos con hombres.

Lo anterior no quiere decir que las mujeres “se estén volviendo lesbianas”, sino que, al no encontrar parejas con madurez emocional ni compromiso con la equidad, están dejando de lado el amor romántico tradicional en sus proyectos de vida.

Nada de esto es genético ni mucho menos inevitable. Apunta, más bien, a cómo la represión emocional que se le impone a los hombres no solo perjudica su salud física y emocional, también dificulta la creación de vínculos románticos sanos y equilibrados, dejando a cada vez más hombres y mujeres insatisfechos y frustrados.

Aunque aún falta mucho por hacer, cada vez son más las mujeres que no necesitan un hombre en sus vidas para alcanzar la independencia económica o realizarse como personas. Sin embargo, el amor nunca debe ser cuestión de necesidad.

Por eso, el hetero-pesimismo puede ser una oportunidad para reinventarnos el amor romántico, y pasar de un modelo basado en jerarquías y necesidad, a uno donde lo que se busca es compartir con otra persona eso que ya se es y no necesita ser completado, solo acogido y acompañado.

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