Publicidad

Columnistas
Miércoles 13 de agosto de 2025 - 01:00 AM

Maternar, ¿una elección verdaderamente libre?

Compartir

Por años, la sociedad nos ha dicho que convertirnos en madres es el acto más natural, un destino casi ineludible para la mujer. Sin embargo, cada vez son más las que se detienen a cuestionar: ¿qué tan voluntaria es esa decisión cuando el contexto social, económico y político no acompaña?

Si revisamos los datos oficiales, en Colombia en 2024 nacieron 445.011 bebés, la cifra más baja en una década, con una caída del 13,7 % respecto al año anterior y del 32,7 % en comparación con el 2015. La tasa de fecundidad fue de 32 nacimientos por cada 1.000 mujeres entre los 15 y 49 años; mientras que la edad media al primer hijo ascendió a 24,4 años, y la edad promedio de fecundidad fue de 27,1 años.

Santander también ha demostrado una tendencia a la baja: en 2021, la tasa bruta de natalidad era de 13,9 por mil, y el índice de fecundidad era de 1,75 hijos por mujer, por debajo del promedio nacional de 1,87. Las mujeres posponen la maternidad o eligen no tener hijos, en parte por mayor acceso a educación, anticoncepción y, especialmente, porque son conscientes de los desafíos que implica criar en un país con pocas garantías, donde tienen acceso a trabajos precarios, educación costosa, brechas de género, jornadas laborales dobles o triples e incluso miedo a la violencia.

Así mismo, la decisión de no ser mamá, aunque legítima y cada vez más frecuente, sigue siendo cuestionada socialmente, sobre todo en contextos tradicionales como los de muchas regiones del país. Hay una trampa silenciosa en la narrativa romántica de la maternidad: se idealiza el acto, pero se ignora cuánto cuesta sostenerlo. Se espera incondicionalidad por parte de las madres, pero no se les ofrece descanso, redes o dignidad económica. Se les culpa por no querer tener hijos, pero se reconoce muy poco a quienes los crían en medio del abandono institucional.

No se trata de alarmarse por la baja natalidad, en cambio, deberíamos preguntarnos por qué tantas mujeres carecen de condiciones dignas para ‘maternar’. Es crucial construir un entorno donde ser mamá o no serlo sea una elección libre, respetada y posible.

La verdadera crisis no es demográfica: es de cuidado, de equidad y de acompañamiento. Sin resolver eso, cualquier decisión será más un acto de resistencia que de libertad. El problema no es que nazcan menos niños, es que no sabemos cuidar a quienes ya nacieron, ni a las que los crían.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día