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Jueves 11 de septiembre de 2025 - 01:00 AM

¿Quién escogió al administrador?

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En propiedad horizontal podemos encontrar diferentes comportamientos de administradores que se salen de su verdadera función, por lo que encontramos: 1. El paga-recibos: es aquel que cree que la función es pagar las obligaciones que tiene la copropiedad, descuidando algunas veces hasta el mantenimiento básico del edificio. 2. El horas-sentado: aquel que se limita simplemente a estar en la oficina de administración, realizando más vida social. 3. El disociador: es aquel que se dedica a realizar bandos, por la política de “divide y reinarás”. 4. El sheriff: es aquel que ni oye, ni recibe consejos, pero impone su criterio sobre todas las cosas. 5. El anualizado: el que puede tener una excelente gestión, pero solo la informa 15 días antes de realizarse la asamblea ordinaria. 6.

El obsoleto: el que, aunque en algunos casos se capacita no actualiza sus medios administrativos de comunicación, quedando muchas veces por fuera del mercado. 7. El pinocho: el que informa su gestión, pero en la práctica no ha realizado nada. 8. El desordenado: el orden y la programación son básicas en el desarrollo de esta actividad. 9.

El milpuestos: es el que administra muchos edificios, pero sin estructura, llevando a que su trabajo sea mediocre. 10. El que no se capacita de forma permanente.

Tal vez los lectores pueden decir que se está haciendo una burla en el ejercicio de la administración, pero no es el caso. Simplemente se enuncian varios comportamientos que afectan el ejercicio de esta actividad tan noble. Por eso es obligatorio estar capacitándose de forma permanente, utilizar herramientas de comunicación asertivas que eviten los malos tratos que se generan en ocasiones en las redes sociales, socializar de forma permanente las gestiones que se realizan, programar el trabajo y establecer metas. En fin, comportarse como un gerente, ya que la misma ley le ha establecido funciones de administración y representante legal de unas áreas comunes que pueden por costos ser incluso superiores a los de una gran empresa.

Es también importante dejar claro que en todas las propiedades horizontales se requieren administradores diferentes, ya que no es igual administrar conjuntos residenciales, a comerciales, mixtos, de oficinas, etc. De ahí la importancia de que los órganos de administración realicen una escogencia efectiva, donde predominen más las capacidades que los honorarios que se les va a cancelar. Una mala elección llevará en la mayoría de los casos a un detrimento del patrimonio de los copropietarios.

No hay administradores malos, simplemente mal seleccionados.

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