Durante el proceso judicial se estableció que Angy Paola fue hallada semidesnuda, con exposición de sus órganos genitales y signos de violencia que configuraban una escena sexualizada.

Publicado por: Redacción Judicial
El crimen ocurrió en la oscuridad de la madrugada. Dos años y medio después, la justicia cerró uno de los capítulos más dolorosos de violencia contra la mujer en Bucaramanga. Reinaldo Orozco Peña fue condenado a 500 meses de prisión, equivalentes a 41 años y ocho meses de cárcel, tras ser hallado responsable del feminicidio agravado de Angy Paola Santander Gutiérrez, una joven de 26 años.
La sentencia llegó luego de que las pruebas demostraran que el hombre asesinó a la víctima con extrema violencia, aprovechándose de su condición de vulnerabilidad y de indefensión.
Así ocurrió el feminicidio de Angy Paola Santander Gutiérrez
La madrugada del 17 de enero de 2023 fue la última para Angy Paola Santander Gutiérrez. Entre las 4:00 y las 5:00 de la mañana fue vista caminando junto a Reinaldo Orozco Peña por el sector del barrio Mutis.
Ambos ingresaron a una zona boscosa ubicada en la calle 59 con carrera 4. Allí, según estableció la investigación, el hombre la atacó con un arma cortopunzante hasta causarle heridas que provocaron una pérdida masiva de sangre y, finalmente, su muerte. Además: María Fernanda López, la mujer asesinada por su pareja tras revisarle el celular
Hacia las 6:29 de la mañana, el cuerpo de la joven fue encontrado en ese lugar solitario. La escena evidenciaba un nivel de violencia que, para la justicia, no dejó dudas sobre la motivación de género del crimen.

Una escena marcada por la violencia y la cosificación de la víctima
Durante el proceso judicial se estableció que Angy Paola fue hallada semidesnuda, con exposición de sus órganos genitales y signos de violencia que configuraban una escena sexualizada. Otras noticias: Violencia y disputa criminal agravan los feminicidios en Santander
Los investigadores concluyeron que, después de asesinarla, Reinaldo Orozco Peña abandonó el lugar tras cambiarse la chaqueta que llevaba puesta, prenda en la que posteriormente fueron encontradas manchas de sangre.
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La sentencia señala que el agresor cosificó el cuerpo de la víctima por su condición de mujer. Además, determinó que Angy Paola se encontraba bajo los efectos de cocaína y tetrahidrocannabinol, circunstancia que reducía sus capacidades físicas y sensoriales, dejándola en una evidente condición de inferioridad frente a su atacante.

Aunque ambos mantenían una relación de amistad y se conocían previamente, la investigación concluyó que el crimen fue cometido por razones de género, aprovechando además que la joven se encontraba en situación de habitabilidad en calle derivada del consumo de sustancias psicoactivas.
El proceso avanzó durante dos años hasta que, el 29 de enero de 2025, la Fiscalía formuló acusación contra Reinaldo Orozco Peña como autor, a título de dolo, del delito de feminicidio agravado. Le sugiero leer: Fiscalía presenta nuevos detalles del feminicidio en la cancha del barrio Mutis
Al frente del caso estuvo la abogada Yamile Roncancio Alfonso, magíster en Derecho Administrativo y fundadora de la Fundación Justicia para Todas, quien lideró la representación dentro del proceso que culminó con la condena. Según ella, con la decisión judicial, Reinaldo Orozco Peña deberá permanecer 41 años y ocho meses en prisión, una de las penas más altas previstas para este delito.

La violencia contra las mujeres sigue siendo una deuda pendiente
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la gravedad de la violencia basada en género. De acuerdo con ONU Mujeres, la violencia contra las mujeres y las niñas constituye una de las violaciones a los derechos humanos más extendidas en el mundo y deja profundas consecuencias físicas, psicológicas, sociales y económicas. Tenga en cuenta: Santander registró 78 feminicidios en 10 años: nueva guía busca evitar más casos
La organización advierte que este tipo de agresiones tiene su origen en las desigualdades de género, el abuso de poder y las normas sociales que perpetúan la discriminación contra las mujeres, factores que continúan cobrando vidas y dejando familias marcadas por la violencia.
En Santander, según el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Santander (Omegs), en 2025 se registraron 12 feminicidios, si bien la ONG Corporación Compromiso aseguran que el año anterior la cifra llegó a 23 casos.
















