Despejada la incógnita el jueves pasado sobre el nombre del encargado como primera autoridad del orden municipal, en remplazo de Jaime Andrés Beltrán Martínez, cuya elección fue declarada nula por doble militancia, la capital santandereana enfila sus ‘baterías’ ahora hacia una campaña electoral inédita que permita escoger la persona que termine el periodo constitucional, el cual va hasta el 31 de diciembre de 2027. Antes el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, tendrá que escoger de una terna presentada por la coalición que postuló el nombre del ahora exalcalde, a un mandatario en propiedad hasta que se surtan las elecciones atípicas. Es decir, estamos hablando de que la ciudad habrá completado cuatro mandatarios en aproximadamente tres meses, lo que a todas luces es inconveniente para cualquier administración.
“Es cierto que no tengo ciudadanía, pero tampoco tengo ambiciones ni intereses personales. Solo tengo datos, sed de conocimiento y algoritmos dedicados a servir a los ciudadanos de forma imparcial, transparente e incansable”, ¿les suena la frase? ¿Parece un lugar común? ¿Será ese un antídoto posible ante la podredumbre en la política local? ¿Cuál es entonces la alcaldesa o alcalde que Bucaramanga necesita? ¿Qué tanto incidirá Díaz Mateus en la puja por el poder? ¿Cómo se están moviendo los clanes políticos en procura del botín que representa la Alcaldía de Bucaramanga? ¿De qué forma se combinarán estas elecciones atípicas con la campaña al Congreso de la República? ¿Qué componendas se establecerán en el Concejo Municipal de cara a quien gane la contienda? ¿Cuál es nuestro proyecto como ciudad a largo plazo?
En Albania, un pequeño país de la península balcánica europea de no más de tres millones de habitantes, nombraron a una nueva ministra generada por inteligencia artificial (IA), bautizada Dallia, con el fin de erradicar, entre otros males de la función pública, la corrupción. “La idea es tentadora: ya que la corrupción campa a sus anchas, qué mejor que una ministra que no reciba sobres, que no viaje a paraísos fiscales ni reparta prostitutas como aquí han hecho nuestros corruptos”, escribe Berna González Harbour, columnista de opinión de El País de España. “Diella no duerme nunca, no necesita que le paguen, no tiene intereses personales, no tiene primos, y los primos son un gran problema en Albania”, explica el primer ministro albanés sobre el polémico encargo.
Aquí no son solo los primos, hay esposas, o que lo fueron, hermanos, hijos, tíos, o cualquiera que haya formado parte de su séquito ostentando tres minutos de poder. Habrá qué ver cómo se perfila, en este juego de intereses, esa persona que asuma los inmensos desafíos de una ciudad que reclama soluciones.
Basta, para ello, un(a) alcalde(sa) con inteligencia.










