Publicidad

Columnistas
Lunes 10 de noviembre de 2025 - 01:00 AM

Y la ciudad, ¿qué?

Compartir

La exasperante cadena de recursos jurídicos interpuestos por el alcalde Jaime Beltrán para aplazar la ratificación de su retiro por parte del Consejo de Estado ha derivado en una sucesión de desatinos que han enredado el proceso de su reemplazo, sumiendo a la ciudad en un clima de confusión y desgobierno.

El intento de participar como candidato a las elecciones atípicas del próximo 14 de diciembre —pese a la clara inhabilidad que lo cobija— fue abortado por la negativa de su propio partido a otorgarle el aval correspondiente. Acto seguido, recurrió a inscribir un aspirante que, pocas horas después y en nombre de “la responsabilidad, la coherencia y la honestidad”, se apartó para dar paso a otro personaje que tampoco logró ser habilitado. Finalmente, regresó al primero, quien terminó por renunciar a su renuncia y cuya validez suscitará más controversias legales.

Estos comportamientos, tan desafortunados y contrarios al respeto que merece la comunidad, reflejan la prevalencia del interés político sobre las necesidades de la ciudad. Para no acometer la solución de los grandes problemas, se ha esgrimido como excusa la falta de apoyo del Gobierno nacional. Sin embargo, bastaría recordar la no construcción del nuevo edificio del Colegio Dámaso Zapata, no obstante contar con recursos de empréstito que hoy lesionan las arcas municipales; y la proyectada escultura “Flor de búcaro”, financiada por empresas privadas, que nunca se materializó. Tampoco se justifica el inoficioso arrendamiento de unos cuantos buses para disimular la desaparición de Metrolínea, sistema que los ciudadanos no extrañan y que fue reemplazado por la motocicleta para su movilidad cotidiana.

Aún más reprobable fue el fracaso de su propósito central: recuperar la seguridad. La llamada “cuadra picha” es hoy un foco de ruido, peleas y descontrol, donde se concentran miles de personas cada fin de semana, con alto riesgo de tragedia. A ello se suman el derroche apreciado en la Feria Bonita, la proliferación de OPS y los más de seis mil millones de pesos destinados a una publicidad tan costosa como vacía, que solo sirvió para promocionar la imagen del burgomaestre.

Esquirla. Ante el colapso de las vías terrestres del departamento, el tráfico aéreo se ha incrementado, al igual que los abusos tarifarios de las aerolíneas y la ineficiencia del concesionario Aeropuertos del Oriente. Resulta absurdo que el terminal carezca de lectores electrónicos de pasabordo y opere con un solo filtro de inspección. Las congestiones en el abordaje se han vuelto rutina, generando angustias, pérdidas de vuelos y frustración entre los pasajeros, quienes cada vez encuentran más difícil su derecho elemental a la movilidad.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día