Un lector me señalaba que la mayoría de mis columnas hacen referencia a malas noticias relacionadas con los catastróficos efectos socioambientales generados por actividades humanas. Es que todas las fuentes acreditadas citadas en las columnas coinciden en reiterar que el planeta enfrenta una crisis climática y ambiental que se agrava con el tiempo. Crisis que -sumada a los conflictos bélicos y otras demenciales actividades humanas- amenaza a los sistemas naturales y a la misma humanidad. Una definición de suicidio de la RAE: “Acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy gravemente a quien la realiza”.
En este contexto, también resulta importante reiterar que algunos países, organizaciones y comunidades sí están logrando resultados favorables; al superar la desinformación promovida por mezquinos intereses económicos y cumplir con los acuerdos suscritos para neutralizar la apocalíptica crisis climática y ambiental.
Por ejemplo, se ha informado (El Mundo, diciembre 1/ 2025): “El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida se cerró el 1 de diciembre, lo que supone la desaparición más temprana desde 2019, al tiempo que fue también el más pequeño agujero de los últimos cinco años, según informó el programa espacial europeo, Copernicus”. “El cierre más temprano y el tamaño relativamente pequeño del agujero de ozono de este año es una señal alentadora y refleja el observado progreso estable en la recuperación de la capa de ozono; gracias a la prohibición de las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono”. “Deberíamos celebrar este progreso como un recordatorio de lo que se puede lograr cuando la comunidad internacional trabaja de manera conjunta para hacer frente a los retos ambientales globales”.

Copernicus (noviembre 25/2025) también informó: “Europa ha experimentado avances significativos en la reducción de las concentraciones de contaminantes atmosféricos en la última década, según el Servicio de Monitoreo Atmosférico de Copernicus. El esfuerzo colectivo de los responsables políticos, la industria y la ciudadanía para regular y limitar las emisiones antropogénicas se traduce en resultados mensurables. Mediante los reanálisis de la calidad del aire, podemos observar las mejoras en la evolución de las concentraciones superficiales de los contaminantes atmosféricos reglamentarios”.
Estos y otros ejemplos demuestran que estos problemas globales sí pueden ser solucionados si se deja atrás la palabrería y la desinformación y se adelantan las acciones pertinentes.
Una canción que interpretaba Celia Cruz señalaba: “Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel. Tiene que saber que no es así. Que tan solo hay momentos malos... y todo pasa. Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar. Tiene que saber que no es así. Que, al mal tiempo, buena cara… y todo cambia”.
Le deseo a todos unas felices y esperanzadoras fiestas de Navidad y Año Nuevo.











