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Domingo 21 de diciembre de 2025 - 01:00 AM

Vale la pena recordar algunas recomendaciones en material contractual que no deben pasarse por alto

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Bucaramanga abre un nuevo capítulo con el inicio de un gobierno municipal encabezado por Cristian Portilla, quien tiene el reto de liderar la ciudad y sacar adelante asuntos estratégicos en un periodo de apenas dos años. Es por esto que resulta pertinente recordar y aplicar una serie de recomendaciones que resultan fundamentales para cualquier mandatario que inicia su gestión.

En el 2026, se realizará un nuevo análisis sobre la tendencia contractual en las administraciones locales y departamental, cuyas cifras no han sido para nada alentadoras. En este escenario, es de especial importancia de aplicar algunas buenas prácticas en contratación pública, recomendadas por expertos y por entidades nacionales e internacionales, que buscan fortalecer la transparencia, la eficiencia y la confianza ciudadana en la gestión pública.

  1. - Fortalecimiento del proceso de planificación: Muchas entidades públicas no realizan una planificación adecuada, limitándose a reaccionar ante emergencias en lugar de anticipar y diseñar una estrategia sólida para el mediano y largo plazo. La falta de planificación adecuada contribuye a problemas fiscales, penales y disciplinarios que afectan a ordenadores de gasto.
  2. - Mejorar la calidad de los datos abiertos: Muchos documentos de contratación se publican de manera tardía, incompleta o en formatos poco accesibles para los posibles oferentes. Es crucial garantizar que tanto los potenciales participantes como la ciudadanía en general puedan acceder fácilmente a la información, fomentando el control social en estos procesos.
  3. - Criterios de selección justos y objetivos: Los requisitos de participación deben ser claros, acordes con la realidad del mercado y libres de restricciones innecesarias o criterios inusuales. Es fundamental que los procesos de selección promuevan una alta competitividad y no impongan barreras arbitrarias.
  4. - Cronogramas de ejecución realistas: Una práctica común que desalienta la participación es el establecimiento de cronogramas muy ajustados o de cumplimiento prácticamente imposible. Estos cronogramas están estrechamente relacionados con la falta de planificación y también son una causa frecuente de sanciones fiscales y disciplinarias contra los funcionarios públicos.
  5. - Aplicación correcta de las normas contractuales: Es habitual que algunas entidades interpreten las normas de manera sesgada o conveniente para limitar la participación de oferentes. Este tipo de prácticas lesiona la confianza en los procesos de contratación y favorece la exclusión.

Estas recomendaciones, entre otras, parecen estar quedando en el “olvido” en algunos procesos contractuales. Si no se retoman y aplican correctamente, se pondrán en riesgo los recursos públicos y se favorecerá a un “único oferente”, en detrimento de la competencia y la transparencia que debe prevalecer en la contratación pública.

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