En época de Semana Santa, cuando locales y turistas se preguntan qué lugar visitar en Bucaramanga, la Comuna 14 o Morrorrico sobresale como un polo de turismo comunitario, cultural, deportivo, religioso y ecológico. Si bien algunos perciben esta zona como insegura, los visitantes se sorprenderán al conocerla y se darán cuenta de su enorme potencial. La Comuna 14 puede ser más que la Comuna 13 de Medellín, que recibió el año pasado 1,2 millones de turistas. Lamentablemente, con frecuencia somos extranjeros en nuestra propia ciudad, cuando cada ciudadano metropolitano debería ser uno de sus principales guías turísticos. Hay dos recorridos que recomiendo.
El primero es el famoso tour de los grafitis de mano de la cooperativa Explora BGA. Omar Bermúdez, su vicepresidente y edil de la comuna, es un extraordinario guía. Pueden dejar el carro en el Centro Comercial Megamall y subir en taxi hasta el parque de Morrorrico, un espacio limpio y seguro. Cuenta con un puesto permanente del Ejército y el imponente monumento de Cristo Rey de 19 metros de altura. El parque ofrece un teatro urbano o “Media Torta”, que puede convertirse en un excelente escenario para eventos culturales. Ojalá la Alcaldía lo recupere pronto; sería un sueño que allí se presentaran grandes artistas locales como DK9, Jaime Negru, Yeto o Jhon Lozano.
Al bajar por el barrio Albania hay unas vistas muy lindas de Bucaramanga. En el barrio Miraflores se aprecian los murales más emblemáticos de los 86 que tiene Morrorrico. Sus autores son reconocidos artistas del país. Me gustan los que hacen referencia a frases que se usan en el barrio como: “Créase la película”, “Defienda su talento”, “Hágalo real” y “Alegría como herencia”. También hay momentos para jugar al trompo y aprender a bailar cumbia. El recorrido termina en el barrio Venado de Oro, desde donde se puede caminar de regreso a Megamall.
El segundo recorrido arranca en Bajos de Pan de Azúcar para subir caminando hasta el kilómetro 5. Ahí se ve una panorámica impresionante de Bucaramanga. Luego se entra al barrio Buena Vista para tomar el camino hasta el mirador La Dominicana, donde se ve el embalse de Tona: un “lago” en medio de montañas. De regreso, se recorre una vía rodeada de vegetación que es usada por ciclistas y caminantes. Vale la pena visitar la capilla Ain Karim, a la cual se entra por un túnel de piedra. Otro modo de llegar a Morrorrico es por el sendero que inicia en la cancha de Pan de Azúcar y termina en el kilómetro 8. Bucaramanga debe mirar hacia “el Morro”. Gracias a una comunidad emprendedora y a líderes comprometidos, la Comuna 14 tiene un presente y un futuro muy prometedores.











