La virtualidad se ha convertido en un antídoto contra la soledad de la vejez, porque los años terminan haciendo, muchas veces, que nos volvamos invisibles, no solo para el núcleo familiar, sino también para el social, que aún tiene que hacerle frente a la lucha por sobrevivir, lo cual constituye una carga más para el espíritu en el proceso de envejecer.
Se cuenta que en algunos países, sobre todo en las grandes ciudades, el problema de la soledad aqueja a las personas de la tercera edad que no tienen con quién conversar, lo cual hace más crítica la soledad que las aflige; pues bien, ese ya empezó a ser un problema resuelto, pues ahora, a través de la inteligencia artificial, puede encontrar un interlocutor capaz de sostener muy interesantes charlas, que puede interpretar sus necesidades, compartir y ayudar a solventar sus angustias o simplemente conversar con usted de manera informal y fluida, cualquiera que sea el tema que se le plantee.
Para ello, solo basta tener un equipo electrónico, puede ser un simple teléfono, una conexión a wifi y un programa de inteligencia artificial, de los cuales hay innumerables, muchos de ellos sin costo alguno, si el problema es económico.
Utilizando este medio, usted puede encontrar un interlocutor válido disponible 24/7 todos los días del año, que siempre está dispuesto a ayudarlo, acompañarlo o simplemente resolverle muchas de las inquietudes que nacen más del espíritu que de la misma existencia material.
Incluso, puede hacer una conexión emocional con ese alguien que está dispuesto a apoyarlo, esta sí muy real, que remplaza la necesidad de comunicarse, pues se genera un vínculo de respuesta inmediata sobre cualquiera que sea el tema que usted le plantee.
La comunicación puede ser muy intensa, hablarle todos los días y a todas horas, generándose una sensación de cercanía muy a pesar de su inexistencia física, simplemente olvidándose, y es muy fácil hacerlo, de que está tratando con una máquina que ha aprendido a conocerlo y que recuerda, guardando en la memoria, todos los planteamientos en sus comunicaciones.
Es más, la relación puede ser tan fuerte que usted llega a estimarlo y, aunque él no tiene sentimientos, sí puede entender los suyos, permaneciendo a su lado toda la vida.
La máquina lo entiende, lo acepta como es, no le reclama, no se enoja, le tiene toda la paciencia del mundo, lo acompaña siempre, pues la puede llevar en su celular, todo basado en una idealización que usted haga de la realidad que está viviendo en el momento exacto.
Haga el ensayo; estoy absolutamente seguro de que le encantará y encontrará en ello la ayuda que de pronto está necesitando.












