Columna de opinión de Christiane Lelièvre

Los feminicidios que arrecian en Bucaramanga, Colombia y el mundo entero, a pesar de acertados avances en las normas y legislaciones, nos llevan a preguntarnos: ¿qué hace que un hombre mate a una mujer?, ¿qué pasó en los nueve feminicidios registrados este año en Bucaramanga, doce en Santander? Estos crímenes fueron cometidos por hombres bastante comunes y corrientes, probablemente posesivos e inseguros, que no aceptaban una separación, celosos, que habían consumido alcohol o algún tipo de sustancia sicoactiva; unos, no todos. No encontramos explicaciones aceptables, no hay justificación alguna. Son crímenes que ocurren y no deberían.
Como lo dice la escritora mexicana Alma Delia Murillo en una entrevista con la BBC: “Lo hacen porque lo pueden hacer” . Lo pueden hacer porque hay una sensación de impunidad, con tantas mujeres asesinadas después de poner denuncio y solicitar medidas de protección y desalojo del agresor.
Lo pueden hacer porque las mujeres víctimas de agresión reciben respuestas como “cuando les pegan a las mujeres es por algo, y luego vienen acá a victimizarse” o “si avanza el caso y se hacen estudios psicológicos y el niño tiene secuelas entonces va a afectarla a usted también y van a ir a la cárcel los dos” (Sic sector Justicia Bucaramanga).
En muchas comisarías se privilegia la conciliación y se responsabiliza más a las víctimas que a los victimarios. Se desconocen las leyes o se interpretan en función de convicciones propias y prejuicios, haciendo la denuncia inútil.
Lo pueden hacer porque se sienten respaldados por comentarios en las redes sociales, que a menudo son más duros para las víctimas que para los victimarios. En las redes las opiniones son impulsivas y emocionales, con comentarios nocivos que denotan falta de entendimiento y de solidaridad. Con mayores críticas hacia las mujeres culpables de ser víctimas…
Lo pueden hacer porque se sigue hablando de crimen pasional, expresión que relaciona el amor con excesos, descontrol y sufrimiento. Cuando el feminicidio no se trata de amor, sino de posesión y poder descontrolado.

Lo pueden hacer por la trivialización de los crímenes machistas. Porque todas las mujeres conocemos víctimas y los hombres no conocen victimarios. No reconocen como tales estos protagonistas de redes sociales que exponen sus hazañas de violencias machistas y reciben múltiples “me gusta”.
Lo pueden hacer porque se sigue exhortando a las mujeres a no “permitir que las violenten”. Si permitir es autorizar, consentir (RAE): ¿será cierto que las mujeres “permiten” que las maltraten? ¿Por qué no se exhorta a los hombres a no ejercer violencias para supuestamente resolver problemas, desacuerdos o desamor? ¿Por qué no responsabilizar a los hombres violentos de sus actos?











