Los recientes resultados de la encuesta del programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos merecen un análisis en profundidad. Menos del 20% de los habitantes consideran que la gestión de sus alcaldías ha sido buena.

El Tribunal Administrativo de Santander falló en contra de los alcaldes de Girón y Bucaramanga, anulando su elección por doble militancia. Estos procesos pasan a estudio ante el Consejo de Estado, el cual tendrá la última palabra. Si bien hay que esperar la decisión en segunda instancia, es innegable que se genera un ambiente de incertidumbre y zozobra. Esta situación no es nueva. No podemos olvidar casos como el de Girón, que en los últimos 5 años ha tenido 6 alcaldes diferentes. Actualmente también cursan procesos judiciales contra los alcaldes de Barrancabermeja, Piedecuesta y Floridablanca. En el caso del gobernador de Santander las decisiones se dieron a su favor.
La inestabilidad y la alta rotación del personal tiene inmensas repercusiones en la continuidad de proyectos, procesos y atención a la ciudadanía. No hay nada que cause más malestar y desgaste que la inestabilidad laboral o tener que repetir una explicación una y otra vez a diferentes personas. Ojalá esta coyuntura jurídica se resuelva lo antes posible y se pueda así recuperar la estabilidad institucional. Las problemáticas regionales son muy complejas: sistema de transporte masivo, espacio público, contaminación, pobreza, infraestructura, inseguridad, servicios públicos, entre otras. Por consiguiente, se requiere un aparato estatal que no pierda el foco en resolver estas problemáticas y velar por la calidad de vida de los ciudadanos.
Los recientes resultados de la encuesta del programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos merecen un análisis en profundidad. Menos del 20% de los habitantes del AMB consideran que la gestión de sus respectivas alcaldías ha sido buena o muy buena. Solo el 3% usa Metrolínea. El 13% señala haber sido víctima de algún delito, aunque la percepción de seguridad ha mejorado significativamente (del 26% al 41%). En promedio el 76% desconfía de las otras personas en el municipio. Más del 87% de los habitantes se siente insatisfecho por la falta de bancas, baños públicos y canecas. En promedio el 6% (9% en Bucaramanga) señala que un servidor público o intermediario intentó solicitarte algún beneficio personal. Y si bien el optimismo en el AMB se disparó del 24% al 52%, este último dato sigue siendo inferior al de las últimas seis mediciones.
Ante este panorama, las administraciones, gremios, empresarios, comerciantes, academia y organizaciones sociales deben redoblar esfuerzos en la solución de los desafíos de la ciudad como bien lo señaló el Comité Intergremial de Santander. Los actuales mandatarios fueron elegidos con el respaldo de la ciudadanía y sus planes de desarrollo siguen vigentes hasta tanto no haya cambios o nuevos pronunciamientos de las autoridades judiciales. De ahí que nos corresponde velar por su cumplimiento y procurar que la ciudad metropolitana se vea lo menos afectada posible.











