Publicidad

Luis Ernesto Ruíz
Miércoles 15 de abril de 2026 - 01:00 AM

Dos Colombias que hay que integrar

Compartir

Estoy atravesando una crisis por un virus que está afectando a la población colombiana, especialmente en Santander. La semana pasada estuve de paso por urgencias en la clínica Foscal y, tras más de medio día allí, tuve la oportunidad no solo de buscar atención médica, sino también de formarme algunas impresiones sobre cómo resuelven su salud quienes disponen de medicina prepagada y cómo deben afrontarlo quienes solo cuentan con el Sisbén o una EPS.

Aquí se evidencian claramente las dos Colombias: la que tiene acceso a una atención especializada, con una estancia tranquila y amigable, y la que debe enfrentar la falta de camas para hospitalización. Sí, es una clínica con atención 24/7 durante todo el año; las instalaciones son las mismas y cuenta con profesionales idóneos, pero las diferencias son grandes porque las EPS han desbordado las capacidades de las IPS.

Las instalaciones de radiología son las mismas para todos y, en mi recorrido en busca de atención, tuve que transitarlas y observar cómo los pasillos albergan camillas con pacientes por doquier. La capacidad, evidentemente, ha sido superada.

Al ver hoy reuniones que se realizan con empresarios para otros fines, me llevaba a reflexionar: ¿por qué no redirigir esos esfuerzos hacia la búsqueda de respaldo económico para el Dr. Virgilio, con el fin de duplicar la capacidad de la IPS Foscal? Creo que hay muchas empresas que podrían destinar recursos con beneficios tributarios: algunas con aportes significativos, otras sumando esfuerzos para financiar habitaciones para piezas compartidas. De igual forma, la Gobernación y las alcaldías metropolitanas podrían contribuir financiando nuevos pisos en su nombre.

Vale la pena que la Cámara de Comercio, que ha sido un juicioso líder en varios proyectos, impulse un foro de apoyo a este propósito.

En estos días en los que vemos cómo existen dos Colombias, cada una en su extremo —los que tienen y los que carecen, los que apoyan un cambio y los que quieren más de lo mismo porque lo están sufriendo—, esta podría ser una forma real de acercarlas, promoviendo una mayor justicia social con equidad para todos.

Estoy de acuerdo con quienes piensan que Petro acabó con lo poco que habíamos logrado en salud, pero tampoco es tarde para recuperarnos. Primero, procuremos que en las próximas elecciones haya un voto de esperanza y luego empoderémonos con el propósito de ayudar a ofrecer mejores espacios para el acceso a la salud. Los logros realizados por el Dr. Galvis Ramírez son muy grandes y merece nuestro apoyo para la nueva realidad del siglo XXI; su tecnología es siempre la mejor que existe en el mundo. Vamos al futuro con él.

Espero que, cuando esto se publique, ya se me haya curado la tos. No puedo hablar, pero sí escribir. Un abrazo para todos: animémonos y sigamos adelante.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día