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Sergio Rangel
Domingo 03 de marzo de 2019 - 12:00 AM

Girolo Savonarola

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No pretendo dictar una clase de historia de la época de los Medicci. Brevemente traigo a cuento al dominico del medio Evo en Florencia y que guardadas proporciones se parece a Rodolfo Alcalde de Bucaramanga.

El clérigo Girolo Savonarola se volvió famoso en la Italia de la época por atinar en sus predicciones y denunciar de manera emocional la corrupción del gobierno de los Medicci. Se enfrentó también al Papa Alejandro VI de quien decía el monje, vivía entre la lujuria y el despilfarro, mientras el pueblo moría de hambre. Savonarola llegó a gobernar a Florencia y estableció la “hoguera de las vanidades” a donde fueron a parar objetos suntuosos. De las mujeres los trajes descotados, de los hombres zapatos brillantes y en punta, libros, etcétera que según el fraile, eran causa de la corrupción. Poco tiempo después cayó en desgracia con el pueblo y el establecimiento, y fue llevado a la hoguera que él mismo atizó.

Rodolfo Alcalde hoy padece del “Síndrome” de Savonarola. Creció políticamente con la crítica a los corruptos que nos gobernaban hasta que lo enredaron con “Vitalog”. Prueba de fuego como la de Savonarola en la que sus enemigos lo retaban a pasar entre llamas sin quemarse, si era tan puro como decía. Rodolfo Petro Alcalde y Savonarola se achucharraron. No valió el “palmadón” a “ Cantaclaro”. Lo peor, los recibos del Impuesto Predial avivaron la hoguera.

En el momento en que escribo este artículo me entero de la captura del exsenador Luis Alberto Gil, Julian Bermejo fiscal de la JEP y otros. Esto me obliga dar un giro a lo que pensaba escribir. Gil ya condenado por paramilitarismo ¿cómo encaja en el caso Santrich si éste es comunista? No es difícil entenderlo. Hoy es evidente el “narcomarxismo”, Gil se formó políticamente en los escuadrones sindicalistas de Fecode manejada por los comunistas. De manera que, sus ambiciones no revelan su auténtico yo. Ello depende del pasado, de la escuela, y aprendió que el sindicato siempre tiene la razón. Su relación paramilitar fue una estrategia para supervivir física y politicamente.

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